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Moscú tacha de "disparate" que esté amenazando a Ucrania y acusa a Occidente de intereses egoístas

La próxima semana Reino Unido presentará una nueva y "ampliada" legislación sobre sanciones a Rusia y a cualquier empresa de interés para el Kremlin.

Un soldado de Ucrania vigila la frontera. | EFE

Rusia insiste en sostener que no quiere una guerra con Ucrania mientras mantiene más de 100.000 tropas desplegadas en diversos puntos de su frontera con el país vecino. Un despliegue que no supone una amenaza a Kiev según el secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolái Pátrushev, que este domingo asegura que no quieren la guerra porque no la necesitan "para nada".

Palabras de uno de los hombres de Vladimir Putin en San Perterburgo donde el que fuera también jefe del Servicio Federal de Seguridad ruso, antigua KGB, sostiene que aquellos que pretenden imponer la guerra, sobre todo desde Occidente, se mueven por intereses egoístas. "Hoy dicen que Rusia que amenaza a Ucrania. Es un completo disparate; no hay ninguna amenaza", asegura el dirigente ruso, que añade que "los propios ucranianos, incluidas sus autoridades, declaran que no hay ninguna amenaza".

Pátrushev trata de echar por tierra la advertencia de Estados Unidos de que hay una "clara posibilidad" de que Rusia invada Ucrania en febrero, al tiempo que acusa a la administración Biden de suministrar armas a Ucrania sin preocuparse porque haya bajas o no en alguno de los bandos.

Londres anticipa nuevas sanciones

Sin embargo, el discurso ruso no cala tampoco en Reino Unido. Su ministra de Exteriores, Liz Truss, ha anunciado que la próxima semana el Gobierno británico presentará una nueva y "ampliada" legislación sobre sanciones a Moscú por su acumulación de tropas en la frontera con Ucrania. Sanciones que extenderá a "cualquier empresa de interés para el Kremlin".

"Ni los oligarcas de Putin ni las empresas que apuntalan al Estado ruso tendrán lugar donde esconderse", ha dicho Truss, "Rusia no lo va a tener fácil". Es más, añade que no se descarta tampoco la incautación de propiedades rusas en territorio británico aunque no ha dado más detalles al respecto.

Ucrania sigue en alerta

Por su parte el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha reiterado que su país sigue preparado "al máximo para cualquier escenario", aunque ha insistido también en que la vía diplomática sigue siendo la primera para tratar de resolver este conflicto.

Es más, Zelenski ha pedido a sus socios internacionales, especialmente a Estados Unidos, que rebajen la tensión que está desatando el pánico y afecta ya a la economía ucraniana.

Suecia y Finlandia se acercan a la OTAN

La tensión es tal que el movimiento de tropas rusas no solo ha puesto en alerta a Ucrania también a Suecia y Finlandia donde se reabre el debate sobre su posible ingreso en la OTAN.

De momento no hay una decisión al respecto y no parece que la vaya a haber a corto plazo pero tanto el presidente finlandés, Sauli Niinistö, como la primera ministra, Sanna Marin, aprovecharon sus mensajes de Año Nuevo para recordar que Finlandia se reserva el derecho a solicitar el ingreso en la OTAN en cualquier momento si así lo decide el país.

Suecia por su parte ha reaccionado enviando cientos de soldados a Gotland, la isla más grande del Báltico, coincidiendo con el aumento de buques rusos en la zona. Un gesto que ha llamado la atención y que se enmarca dentro de la serie de medidas que Suecia ha adoptado desde 2014 tras la adhesión de Crimea por parte de Rusia.

La ministra sueca de Exteriores, Ann Linde, la ha calificado como la situación de seguridad "más grave en décadas" en la zona, pero tanto ella como el resto del Gobierno descartan un ingreso en la OTAN de momento.

Sin embargo el pasado mes de diciembre la mayoría del Parlamento sueco aprobó una declaración a favor de la "opción OTAN" y los últimos sondeos de opinión dan una ligera ventaja a los partidarios de entrar en la Alianza Atlántica.

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