El presidente Macron la ha definido como un "un ejemplo de ciudad del futuro". El complejo cuenta con 52 hectáreas, que se han convertido en un nuevo barrio, dividido entre tres municipios del norte de la capital. 4 años han tardado en levantar los 82 bloques de viviendas en los que unos 14.500 atletas vivirán durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos del próximo verano.

