
La jefa de Policía de Berlín, Barbara Slowik, ha sorprendido con una afirmación inimaginable hace no tanto tiempo. En una entrevista en el Berliner Zeitung, Slowik ha pedido a judíos y homosexuales "especial precaución" en determinados barrios de la ciudad.
"Debemos ser así de honestos", señala la responsable policial en la entrevista, especificando que existen "zonas, y así debemos decirlo, donde aconsejaría a quienes llevan kippá o muestren abiertamente su condición homosexual estar especialmente atentos".
En la entrevista, Slowik señala que no quiere "difamar" a ningún grupo en concreto pero apunta que existen determinados barrios, "en los que vive gente mayoritariamente de origen árabe, que muestran simpatías por grupos terroristas", en alusión a Hamás y a los incidentes que se han venido repitiendo en los últimos meses en manifestaciones propalestinas en los que se han ensalzado los atentados del 7 de octubre. "Allí se ha articulado de forma abierta el odio a personas de fe u origen judío", apunta.
El año pasado, según ha contabilizado el gobierno federal, se produjeron 4000 ataques a la comunidad judía en Alemania, desde pintadas a amenazas e incluso ataques con cócteles molotov a sinagogas, una cifra que dobla a los de años anteriores.
Berlín ha concentrado buena parte de los incidentes, con manifestaciones como la del aniversario del 7 de octubre o la celebrada hace apenas dos días en la que se produjeron más de un centenar de arrestos por delitos como perturbación del orden público, uso de símbolos de organizaciones terroristas, lesiones o amenazas en un país donde está prohibido lanzar la proclama "desde el río hasta el mar" por aludir a la eliminación del estado de Israel y donde se han ilegalizado varias organizaciones propalestinas por sus vínculos con el terrorismo.
