
Israel ha anunciado este lunes que "tras la finalización del proceso de identificación por parte del Instituto Nacional de Medicina Forense, en cooperación con la Policía de Israel y el Rabinato Militar" se ha informado a la familia de Ran Gvili, sargento primero de las Fuerzas Especiales de la Policía de Israel, de que los restos de su ser querido han sido encontrados y "será devuelto para su sepultura", un rito que tiene especial significación para los judíos.
Ran Gvili tenía 24 años en el momento de su muerte, que se produjo el mismo 7 de octubre, en combate con los terroristas de Hamás. Una vez fallecido su cuerpo fue secuestrado y trasladado a la Franja de Gaza.
Este era el último rehén que se mantenía en la Franja, después del acuerdo de alto al fuego patrocinado por la Administración Trump en virtud del cual fueron devueltos los pocos secuestrados que quedaban con vida y también los cadáveres de los que habían sido secuestrados ya después de su muerte o habían fallecido en el cautiverio.
Como es lógico, esta vuelta de los secuestrados era un requisito imprescindible para Israel y, de hecho, una fuerte polémica en el país acompañó el hecho de que hace unos días Donald Trump decidiese el pase a la segunda fase del plan de paz, una etapa que, entre otros requisitos, pasa por el desarme de Hamás.
"El primero en entrar, el último en regresar"
El Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas, la asociación que ha agrupado durante casi dos años y medio a los que luchaban por la vuelta de los secuestrados ha emitido un comunicado en el que dice que hablan de las circunstancias de la muerte de Gvili:
"En la mañana del Sábado Negro, Ran se encontraba en su casa recuperándose de un accidente de motocicleta y padecía una fractura de hombro. Al enterarse de la infiltración terrorista, se puso de inmediato el uniforme y salió a ayudar a los miembros de su unidad en los combates. En el camino, se encontró con terroristas y luchó con valentía y determinación en la primera línea, en la entrada del kibutz Alumim. Posteriormente, miembros de la comunidad del kibutz le dieron el nombre de "Ran, el defensor de Alumim".
El texto explica que el israelí cayó en combate "solo cuando se le agotó la munición" y que tras eso fue llevado a Gaza, tal y como ocurrió con un número significativo de secuestrados.
Además, recuerdan cómo "Ran, de anchos hombros y sonrisa radiante, era todo corazón", que era "un verdadero amigo, querido por todos y que "amaba la vida" y era "un joven de profundos valores".


