
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este sábado el inicio de una "gran operación de combate" contra las principales instituciones de la República Islámica de Irán. La intervención, ejecutada en estrecha colaboración con Israel, tiene como objetivo declarado "eliminar la amenaza que representa el régimen iraní" y propiciar el derrocamiento de las autoridades de Teherán.
En su discurso, Trump ha perfilado una estrategia de doble vía: el colapso de las estructuras de seguridad y el fomento de una insurrección civil. "Al pueblo iraní le digo que la hora de su libertad está a su alcance", manifestó el mandatario, subrayando que esta ofensiva representa una oportunidad única "durante generaciones" para que los ciudadanos pongan fin a la teocracia.
Trump no ha escatimado en advertencias hacia los pilares que sostienen al régimen. Dirigiéndose directamente a la Guardia Revolucionaria, las fuerzas armadas y la policía, el presidente estadounidense ha ofrecido una última salida: "Deben deponer las armas. Seréis tratados con justicia y con inmunidad total, u os enfrentaréis a una muerte segura".
El mensaje busca quebrar la cadena de mando iraní mediante la promesa de amnistía, instando a los uniformados a permitir que la población tome las riendas de un "futuro próspero y glorioso".
"Eliminar la amenaza existencial"
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha confirmado la naturaleza conjunta del ataque, calificándolo de paso necesario para erradicar la "amenaza existencial" que Irán supone para el Estado judío. En un videomensaje difundido tras conocerse la respuesta inicial de Teherán con misiles, Netanyahu agradeció el "liderazgo histórico" de Trump.
El líder israelí ha hecho un llamamiento a la unidad de las distintas minorías que componen Irán —mencionando explícitamente a persas, kurdos, azeríes, baluchis y ahwazis— para que se liberen del "yugo de la tiranía".
Netanyahu también se ha dirigido a sus ciudadanos, advirtiendo que los próximos días exigirán "resistencia y fortaleza" ante la previsible escalada del conflicto. "Juntos lucharemos y juntos aseguraremos la eternidad de Israel", concluyó el primer ministro, mientras el Comando del Frente Interno ya coordina las medidas de protección para la población civil israelí.
