
Majadeh Bozorgi, la activista iraní y doctora en derecho por la Universidad de Salamanca ha estado en informativos de esRadio para dar su visión acerca de la última hora en Irán después de los ataques de Estados Unidos e Israel y la escalada bélica en Oriente Medio.
Sobre la incertidumbre que existe ahora mismo, Bozorgi ha dicho que "nosotros, como iraníes, tenemos miedo a nuestro régimen, al régimen islámico de Irán, porque siempre va a sacrificar a su propia gente para alimentar su propaganda".
"Intentamos durante 47 años hacer protestas pacíficas con las manos vacías. Y hemos visto el 8 de enero cómo han tratado a los iraníes. Ya ha ocurrido un holocausto en Irán. Y yo no digo estas palabras sin pensar. Podemos hacer una comparación entre masacres como Babi Yar, Srebrenica o también en Gaza. Lo que ocurrió en Irán fue un crimen de lesa humanidad, una gran masacre en la historia moderna. Pero después el 9 de enero la comunidad internacional estaba en silencio. Su silencio ha dado permiso para atacar a Irán", ha añadido la activista iraní.
Desarmar a los criminales
"Y nosotros somos conocidos por la paz a lo largo de 5.000 años. Y ninguna persona en Irán desea la guerra. Pero, ¿hay otra opción, otra salida, para desarmar a los criminales, a los asesinos de nuestros jóvenes? Desde fuera, aquí en mi oficina o en otro país, yo puedo decir no a las negociaciones, no a las guerras, no a las intervenciones, pero tenemos que decir qué está pasando. Y la gente del pueblo de Irán está pagando el precio de la ideología de Jamenei y sus aliados", ha explicado Bozorgi.
"En el punto de guerra, misiles y bombardeos, el Régimen Islámico invita a la gente a reunirse en las plazas y las calles en lugar de aconsejarles que se queden en sus casas. Esto equivale a actuar como escudos humanos en la guerra, lo cual significa exponer a la gente a la muerte y es un crimen de guerra. Estamos frente a una amenaza no solo para Irán, sino para la región, puesto que el régimen está atacando a casi todos los países alrededor de Irán. Y creo que ahora el mundo lo entiende".
Balas, presiones, torturas, ejecuciones
Preguntada por si había alguna otra forma de terminar con el líder de los Ayatolás, Ali Jamenei, ha dicho que "hemos intentado con nuestras manos, pacíficamente, pero siempre han respondido con balas, presiones, torturas, ejecuciones. En enero y febrero han ejecutado a más de 500 personas, nombres registrados. En verdad esta guerra ha empezado en 1979, especialmente desde el 28 de diciembre, pero tiene una gran diferencia. Las personas, el pueblo, no tienen armas, pero el gobierno sí tiene armas. Es una guerra injusta".
Preguntada sobre si hay algún tipo de oposición capaz de levantarse sobre las cenizas de lo que ha sido casi medio siglo del régimen de los ayatolás, ha respondido: "Sí, claro, ¿por qué no? El 8 de enero millones de habitantes han salido a las calles con la llamada de Reza Pahlavi. Izquierda, derecha, monarquía, republicanos... Todos dentro del país, la mayoría han aceptado, han salido, han muerto también, han dado su sangre por su nombre. No estoy hablando sobre Reza Pahlavi personalmente, estoy hablando de que ellos han aceptado este periodo de transición con su liderazgo. Y él siempre está repitiendo que no quiere ser rey, que no quiere ser presidente. Yo tampoco soy monárquica, pero me guste o no, la gente lo está llamando".
"Desde enero también hemos visto en diferentes foros que millones de personas fuera del país han aceptado su llamada y han salido. Ellos solo quieren alcanzar la democracia. Para este proceso, la mayoría han aceptado a Reza Pahlavi. Yo también tengo un voto todavía, yo tengo mi opinión", ha concluido.

