En una rueda de prensa para anunciar la proyectada adquisición de la británica Powergen, Hartmann ha subrayado su interés en adquirir otras compañías eléctricas españolas, aunque ha admitido que las absorciones no son siempre fáciles, posiblemente en alusión a la puja por Hidroeléctrica del Cantábrico hecha por tres grupos distintos, entre ellos dos alemanes.
"Observamos muy atentamente la situación" en el mercado español y la compra de Powergen no será el único gran paso para el crecimiento de E.ON, ha afirmado el ejecutivo respecto a sus futuros planes de expansión. Hartmann situó entre los 30.000 y 50.000 millones de euros el margen de maniobra financiera que tiene el consorcio para otras adquisiciones, tanto en Europa como EE.UU, donde E.ON quiere colocarse en cabeza del sector eléctrico.
La semana pasada, la eléctrica alemana RWE renunció a la puja por Hidroeléctrica del Cantábrico, después de que el Grupo Villar Mir, apoyado por la eléctrica EnBW, también alemana, ofreciera 1,3 euros más por acción -hasta los 27,3 euros- por la compra de la compañía asturiana.
