
Si hay un negocio que ha cobrado especial importancia en los últimos años es el de las conocidas como "tierras raras", y, más todavía, a raíz de las disputas comerciales entre Estados Unidos y China, provocando que estos últimos restringieran las exportaciones de tierras raras como medida de represalia al país dirigido por Donald Trump.
En Libertad Digital ya hemos tenido oportunidad de explicar en detalle en qué consisten estos minerales y para qué sirven, siendo de gran ayuda para fabricar bienes como teléfonos, ordenadores, coches, televisores, sistemas de defensa, etc.
Pues bien, dentro de este atractivo negocio destaca una persona por encima del resto que se ha vuelto inmensamente rica y, gracias a ello, se ha hecho un hueco entre las personas más ricas de la conocida lista Forbes, su nombre es el de Gina Rinehart, hija del que fuera también un magnate australiano y fundador de Hancock Prospecting, Lang Hancock. La empresa familiar se dedica a la exploración y extracción de minerales.
En la actualidad, Gina Rinehart posee un patrimonio de 30.200 millones de dólares (según Forbes), lo que la coloca en el puesto 70 entre las personas más ricas del planeta, siendo también la persona más adinerada de Australia. Desde Forbes aseguran que el principal activo de la multimillonaria es el 70% del complejo minero de Roy Hill. Todos los datos que mencionaremos a continuación están extraídos de la revista Forbes en este artículo.
Posee una importante cartera de tierras raras
Por otro lado, su cartera de "tierras raras" está valorada en unos 800 millones de dólares, incluyendo una participación del 8,5% (equivalente a 317 millones de dólares) en MP Materials, siendo esta la única mina activa de tierras raras en Estados Unidos, ubicada en Mountain Pass, en la frontera entre California y Nevada. Esta empresa también está acabando de construir una fábrica en Fort Worth, donde producirán imanes de alta potencia para General Motors.
La australiana también cuenta con el 8,2% (unos 430 millones de dólares) de la empresa Lynas Rare Earths, que actualmente explota el yacimiento de Mount Weld en Australia. Esta empresa también ha abierto hace poco una planta de procesamiento en Malasia y, con la ayuda del Departamento de Defensa de EE. UU., está construyendo otra planta en torno a Corpus Christi, Texas.
Por último, en cuanto a sus propiedades sobre tierras raras, Rinehart también posee el 10% de Arafura, que tiene el apoyo del Gobierno de Australia para su proyecto minero de Nolans, cerca de Alice Springs (Australia), y también posee el 6% de Brazilian Rare Earths, una empresa australiana que tiene actividad en el noreste de Brasil.
¿Por qué ha ganado protagonismo?
Como ya hemos contado al principio del artículo, la guerra comercial entre Estados Unidos y China pone en riesgo las exportaciones de tierras raras desde China al país norteamericano, y es uno de los "ases en la manga" que tiene el gigante asiático para ejercer su poder sobre el resto del planeta, ya que el 69% de toda la producción mundial de tierras raras en 2024 provino de China, según el Servicio Geológico de los Estados Unidos.
Esto hace que las empresas en las que Gina Rinehart tiene participación hayan cobrado una especial importancia en los últimos meses; no hay más que ver cómo ha crecido la capitalización bursátil de las cuatro empresas en las que la australiana tiene una participación, de acuerdo con Bloomberg.

Forbes asegura que MP Materials es el principal referente estadounidense en el sector de tierras raras. De manera que esto, junto con el deseo de Estados Unidos de no depender tanto de las exportaciones de China de tierras raras, hace que la participación de Rinehart en MP Materials o en Lynas Rare Earths se haya vuelto aún más atractiva.
En cuanto los proyectos de MP Materials y Lynas Rare Earths en Estados Unidos alcancen su pleno rendimiento, el país norteamericano tendrá capacidad para refinar tierras raras, sin depender tanto de China. En lo que respecta a Defensa, las tierras raras son cruciales para reactores, misiles, vehículos eléctricos, gafas de visión nocturna, etc.
Su amistad con Trump
Es por todo esto por lo que Gina Rinehart se ha vuelto una persona cercana a Donald Trump en los últimos tiempos, asistiendo a eventos como la toma de posesión o a la fiesta en la noche electoral, además de haberse comprado dos propiedades vecinas a las del presidente en Palm Beach.
La relación de Gina Rinehart y Donald Trump, así como sus acuerdos y negocios en materia de tierras raras es algo que habrá que seguir con atención, pues de ello dependen varios sectores estratégicos no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo.


