
La economía subvencionada con dinero público, especialmente los proyectos relacionados con la denominada transición energética y la "economía verde", están condenados al fracaso en el largo plazo. En Libre Mercado hemos detallado algunos ejemplos al respecto. Ahora, una compañía francesa centrada en la producción de fertilizantes y piensos a partir de larvas de insectos, Ÿnsect, fundada "por científicos y activistas ambientales en 2011", ha quebrado.
Como se detalla en la web de la empresa, en Amiens contaba con "la granja vertical más grande del mundo", una planta automatizada que cuenta con una superficie de 45.000 metros cuadrados y 36 meros de altura. Por su parte, en Dole estaba situada su primera planta de producción a gran escala, mientras que en Evry tenían la sede de la empresa, además del centro de I+D, y en París las oficinas corporativas.
Fiasco empresarial
Según informó Le Figaro, el pasado 1 de diciembre la empresa anunció su liquidación, ordenada por el Tribunal de Comercio de Evry (Essonne). De hecho, según este mismo medio, la empresa estaba bajo observación desde septiembre de 2024 debido a las dificultades que estaba pasando, por lo que incluso había llevado a cabo "una profunda reestructuración y el desarrollo de un modelo de producción competitivo con costes acordes con las expectativas del mercado".
Asimismo, el diario Le Monde subrayaba que esta empresa, que pretendía revolucionar el mercado de la alimentación industrializando la producción de proteína animal a partir de larvas de insectos, teniendo como mercados objetivos los de la alimentación animal y los fertilizantes, "no logró ser rentable". Al respecto, este medio explicaba que ya en 2023 la situación de la compañía había comenzado a empeorar, acumulando unas pérdidas de 80 millones de euros en dicho ejercicio, después de haber registrado también un año antes pérdidas de casi 90 millones.
En este sentido, Le Monde detalla que, debido a estos problemas, Ÿnsect pasó de tener 360 empleados en 2022 a 214 en 2024 y, posteriormente, en julio de 2025, despidió a otras 111 personas. En consecuencia, Le Figaro explica que Ÿnsect tuvo que poner en marcha un plan de recorte de personal en el verano de 2025 con el fin de sanear su situación financiera. Así, también trató de encontrar métodos de cultivo "más económicos" para poder "atender a los clientes a precios de mercado".
No obstante, esta reestructuración no ha logrado salvar este proyecto empresarial, pues la compañía no ha podido recaudar los fondos necesarios dentro del plazo establecido para financiar su plan de continuidad. Pero ¿cuáles son las causas de este fiasco empresarial? Lo cierto es que, según Le Monde, el exceso de confianza y una valoración demasiado optimista del modelo de negocio propuesto por la compañía podría estar detrás de la caída de esta empresa.
De acuerdo con este medio, después de haber captado más de 300 millones de euros en octubre de 2020, por encima de sus expectativas, la compañía se lanzó a adquirir distintos competidores del sector en Países Bajos y EEUU, alcanzó diversos acuerdos en México y emprendió numerosos proyectos industriales justo antes de que comenzaran a subir los tipos de interés y, con ello, se redujera el interés de los inversores.
Sin embargo, hay otro aspecto importante relacionado con el crecimiento de esta compañía que cabe destacar. Tal y como informa este mismo medio, además de por la captación de fondos, Ÿnsect también logró crecer gracias a las subvenciones públicas. Concretamente, según Le Monde, en total se habrían asignado casi 600 millones de euros para apoyar la industrialización de Ynsect, si bien incide en que "es imposible cuantificar con precisión la financiación pública dentro de esta cantidad, incluyendo subvenciones europeas y financiación directa e indirecta de gobiernos estatales y locales".


