
El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), recargo de las cotizaciones sociales introducido por el ex ministro del ramo y actual gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, está depurando los ingresos reales de los trabajadores a cambio de generar un incremento recaudatorio que no ha revertido el déficit del sistema de pensiones.
Desde la entrada en vigor de este gravamen en 2022, la suma de cotizaciones e IRPF soportada directamente por el trabajador se ha incrementado con fuerza, hasta el punto de que ya se sitúa un 11,3% por encima de las cotas alcanzadas un año antes de la activación de esta medida recaudatoria.
Las cotizaciones sociales que corren a cargo de la empresa se han incrementado en menor medida, pero igualmente han descrito una senda alcista, con un incremento del 1,2% durante el mismo periodo. Cabe recalcar, en cualquier caso, que España es uno de los países de la OCDE que repercute un mayor porcentaje de las cotizaciones sobre los empleadores.
Ajustes salariales a la baja
El coste salarial por trabajador ha ido a menos, puesto que las empresas han contenido la retribución para ajustarse a la nueva realidad. Eso sí: el descenso en el coste salarial, del 0,9%, es inferior al incremento de las cotizaciones a cargo de las empresas, que suben un 1,2%, como se indicó anteriormente.
¿Y qué hay de los salarios? Lo cierto es que trabajar cuesta cada vez más, pero rinde cada vez menos, como sugiere el siguiente gráfico, elaborado por el profesor Santiago Calvo con datos del analista Jon González que toman como fuente las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y la Agencia Tributaria.

Como se puede comprobar, el salario neto de los trabajadores ha caído un 2,7% durante el periodo observado, con la subida del Mecanismo de Equidad Intergeneracional como principal factor explicativo. Y es que, bajo el actual modelo, las subidas de las pensiones se están traduciendo en rebajas salariales, debido a los costes adicionales que soportan empresas y trabajadores cada vez que se pretende extraer más recursos de sus bolsillos para pagar más a los jubilados.
Desde el punto de vista de la justicia retributiva, un estudio de Fedea ha puesto de manifiesto que los pensionistas cobran un 62% más de lo que han aportado previamente durante sus años en activo, de modo que el desequilibrio parece evidente y la brecha generacional denunciada por el Instituto Juan de Mariana resulta clara.



