
Este miércoles, una inesperada caída en la generación eléctrica justo cuando aumentaba la demanda hizo que Red Eléctrica pidiera parar a las grandes industrias para evitar desequilibrios que podrían haber desembocado en un apagón. Según informó el organismo que preside Beatriz Corredor, el temporal provocó una reducción "de la importación de electricidad" de Portugal al tiempo que se produjo una "caída de la producción eólica prevista". El motivo, los fuertes vientos de la borrasca Kristin: los aerogeneradores se detienen por seguridad en caso de sobrepasarse los 90 kilómetros por hora.
Según Red Eléctrica, la continuidad del suministro no se vio "en ningún momento comprometida" y lo fue gracias a la activación de un mecanismo, el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) que también tiene un coste. El sistema está operativo desde 2022 y consiste en el pago de una retribución a las grandes industrias que estén dispuestas a parar si así se lo solicita Red Eléctrica ante situaciones como la de este miércoles.
La última subasta para el primer semestre de 2026 se celebró en noviembre, con la puesta a disposición de Red Eléctrica de un total de 1.725 MW de grandes consumidores a cambio de una retribución de 65 euros por MW asignado y hora. La gran industria incorporada a este mecanismo cobra, por un lado, por estar disponible para el operador eléctrico, por un importe total superior a los 200 millones en este primer semestre del año, y por otro lado también recibe una retribución cuando se apaga a petición del operador, que debe avisar con una antelación de 12,5 minutos para un máximo de dos horas según la nueva normativa.
A las 8 de la mañana de este martes, Red Eléctrica hizo que pararan 865 MW y 15 minutos después se lo pidió prácticamente al resto de potencia disponible, 860 MW. Los primeros, por un precio de 116 euros por MW/h; los segundos, por 120,90 euros por MW/h, según datos de Red Eléctrica publicados en la plataforma esios. En total, las dos horas de parón costaron 376.860,12 euros.
La de ayer fue la primera vez que se pulsó esta especie de "botón de emergencia" en 2026. En 2025 Red Eléctrica no recurrió a él en ningún momento pero sí lo hizo en varias ocasiones en 2024, coincidiendo en algún caso también con inclemencias meteorológicas que afectan a la variable producción eólica y fotovoltaica y con la falta de disposición de centrales nucleares por recarga u otras circunstancias, algo que, como recordó este lunes el físico Manuel Fernández Ordóñez en LD, pone de manifiesto cómo la potencia firme es indispensable para dar seguridad al mix energético.


