
La Unión Europea sigue moviendo ficha en el tablero global del comercio. En plena incertidumbre por la guerra arancelaria impulsada por Donald Trump desde Estados Unidos, Bruselas acelera su ofensiva diplomática y comercial en Asia (con el acuerdo de libre comercio con la India) y en Sudamérica (Mercosur). Ahora, llega Vietnam, donde la UE ha acordado elevar sus relaciones bilaterales al máximo nivel.
Durante su visita a Hanói, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, selló con las autoridades vietnamitas una nueva asociación estratégica que sitúa a la UE al mismo nivel que Estados Unidos y China, los dos grandes socios del país asiático. El acuerdo refuerza la cooperación en sectores clave como el 5G, la inteligencia artificial, los semiconductores o las tierras raras, materias primas esenciales para la industria tecnológica.
En una declaración conjunta, ambas partes subrayan que esta alianza se apoya en "intereses comunes y valores compartidos" y busca dar un nuevo impulso al comercio y a las inversiones. No es un terreno desconocido: la UE y Vietnam mantienen un acuerdo de libre comercio en vigor desde 2020, que ahora se blinda y amplía.
Atraer capital europeo a Vietnam
El pacto también pone el foco en la energía y en el desarrollo de tecnologías bajas en carbono, así como en la creación de un marco regulatorio "claro y confiable" para atraer capital europeo a Vietnam. Bruselas promete, además, aprovechar al máximo sus instrumentos financieros para facilitar estos intercambios.
En materia de defensa, la UE se ofrece a cooperar con Vietnam para afrontar los problemas heredados de la guerra con Estados Unidos, incluida la posible transferencia de tecnología no sensible relacionada con la seguridad.
Comunismo y derechos humanos
El acuerdo incluye, como suele ser habitual, un compromiso formal con los derechos humanos.
Sin embargo, el Partido Comunista de Vietnam se ha negado a adoptar numerosas recomendaciones de la ONU relativas a la libertad de expresión; en sus cárceles hay periodistas y opositores presos por protestar y existen mecanismos estrictos de ciberseguridad para monitorizar y restringir opiniones disidentes en redes sociales.
Red comercial frente a los aranceles
Este acercamiento a Hanói no es un movimiento aislado. La visita de António Costa se produce justo después de su paso por la India, donde la UE ha cerrado un histórico tratado de libre comercio que abarca cerca del 25% del PIB mundial. A ello se suma Mercosur, otro pilar clave de la estrategia europea para diversificar mercados y reducir su dependencia de Estados Unidos, aunque ahora mismo se encuentre retenido a la espera de sentencia del TJUE.
Con Donald Trump agitando de nuevo el fantasma del proteccionismo, Bruselas responde ampliando alianzas y tejiendo una red de acuerdos comerciales para reforzar el suministro de productos estratégicos. Vietnam, India y Mercosur forman ya parte de ese plan para blindar el comercio europeo frente a una nueva era de aranceles.
