
En Libre Mercado hemos contado en multitud de ocasiones la cantidad de dinero que se gasta la Administración Pública en ayudar a otros países a través de ONG o por medio de subvenciones a entidades públicas extranjeras. Una de las muchas preguntas que surgen cuando se piensa en todas estas ayudas es: "¿Para qué sirven? ¿Llegan las ayudas?".
Justamente la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha tratado de dar respuesta a estas preguntas en un reciente informe en el que estudia la "Ayuda Oficial al Desarrollo" (AOD), donde, además, evalúa si los objetivos que tienen estas ayudas se están cumpliendo o no, y en qué grado se están cumpliendo.
10.847 millones en tres años
En este informe, se nos dice que la ayuda oficial al desarrollo que España desembolsó en el trienio 2021-2023 ascendió a 10.847 millones de euros. La mayor parte de esta cantidad fue otorgada por la Administración General del Estado (AGE) con un desembolso de 9.649 millones de euros. Las CCAA aportaron 880 millones de euros, mientras que las entidades locales dieron 281 millones de euros. Por último, las universidades desembolsaron 36 millones de euros.
El total de la ayuda que España ha aportado entre los años 2021 y 2023 a la Ayuda Oficial al Desarrollo se ha repartido de esta manera: el 29,6% del total ha ido a parar a África, con 3.212 millones de euros. Le sigue América (esencialmente América del Sur, Central y Caribe) con el 17,7% del total, unos 1.928 millones de euros. El 16,7% de todo el presupuesto ha ido a Europa, unos 1.821 millones de euros. Asia ha recibido el 13,6% del total, unos 1.471 millones de euros.
África y América del Sur se llevan la mayor parte
El resto del dinero, alrededor de 2.415 millones de euros y el 21,9% del total, corresponde a "países en vías de desarrollo sin especificar pudiendo comprender países de todos los continentes". La parte más interesante la encontramos cuando el organismo dirigido por Cristina Herrero evalúa si estas ayudas que se están dando se están ejecutando de forma correcta y eficaz, con el fin de que no exista un despilfarro o una mala asignación de estas ayudas.
La AIReF, en base a los propios principios de eficacia de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) establecidos en la Declaración de París del 2005, concluye lo siguiente:
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El grado de cumplimiento de la "rendición mutua de cuentas" es débil. Este principio de "rendición mutua de cuentas" establece que los países donantes y los países que reciben la ayuda tienen que rendir cuentas entre sí por el uso y por los resultados de la ayuda. Así pues, este principio no se está cumpliendo y no hay transparencia en las cuentas.
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El objetivo de "no dejar a nadie atrás" tiene un grado de cumplimiento moderado-débil. Este principio supone "garantizar que todas las personas, especialmente las más vulnerables y discriminadas, se beneficien del desarrollo". Con lo cual, la AIReF constata que tampoco este objetivo se está cumpliendo, siendo uno de los objetivos más importantes de estas ayudas.
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El principio de "armonización" también tiene un grado de cumplimiento débil. La armonización requiere que los donantes coordinen sus acciones para evitar duplicidades, reducir la fragmentación de la ayuda y aprovechar la complementariedad entre sus intervenciones. De esta forma, vemos que no se hace nada por gestionar de forma correcta este dinero.
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El principio de "gestión orientada a los resultados" tiene un grado de cumplimiento débil. La gestión orientada a resultados exige mecanismos de gestión, seguimiento de resultados y un sistema de evaluación dirigidos a obtener resultados tangibles y medibles, obteniendo recomendaciones, a través de la evaluación final, para incorporar en los posteriores ciclos de planificación. Busca asegurar que las intervenciones contribuyan efectivamente a los objetivos de desarrollo y permitan realizar ajustes durante su ejecución para favorecer el progreso de las estrategias de desarrollo nacional. Este punto es quizás de los más graves, pues quiere decir que no se sabe lo que se está consiguiendo con estas ayudas ni si los objetivos se están cumpliendo o en qué medida.
En la siguiente imagen se puede ver un cuadro-resumen de lo que acabamos de exponer:

Es decir, la AIReF ha sometido a evaluación el dinero que España ha dado a través de la Ayuda Oficial al Desarrollo y ha concluido que nuestro país "tiene un margen considerable para mejorar la aplicación de todos los principios de eficacia". Con lo cual, ya no es únicamente que el contribuyente español tenga que pagar miles de millones en ayudas a otros países, sino que ni siquiera se sabe a ciencia cierta qué se hace con ese dinero.

