
A dos meses de que se cumpla un año del apagón, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, ha comparecido en la comisión que lo investiga, en la que ha reiterado cuáles son, a su juicio, los motivos que desencadenaron la interrupción de suministro en toda España frente al señalamiento de las empresas que ha venido haciendo Red Eléctrica. Para Bogas, frente a la repetida explicación del Gobierno, el apagón no tuvo una causa "multifactorial" sino "una razón sistémica".
El empresario ha señalado que la incapacidad de las "centrales renovables intermitentes", en alusión a fotovoltaica y eólica, "de controlar tensión de forma dinámica conllevó una situación de riesgo" de la que ya había habido "avisos". En esta situación, "quien tiene la responsabilidad de garantizar el suministro", en alusión a Red Eléctrica, hizo una programación" para el 28 de abril que provocó que "faltara estabilidad en el sistema" para controlar frecuencia y tensión.
Bogas ha señalado que "antes de las once" ya comunicaron a Red Eléctrica la situación y a su juicio Red Eléctrica "no le dio la importancia" que acabó teniendo. Finalmente, se produjeron dos oscilaciones de frecuencia frente a las que Red Eléctrica reaccionó, pero en un momento en que se estaba "operando con un riesgo muy elevado", sus medidas para atajarlo provocaron una situación de debilidad que finalmente desembocó en el "disparo encadenado" de plantas eléctricas que provocó el apagón total.
Bogas, como vienen defendiendo las eléctricas desde hace meses en sus propios informes, ha señalado que "había poca potencia síncrona", lo que desembocó en que el sistema se quedara en una situación de "debilidad extrema" cuando Red Eléctrica respondió a las oscilaciones de frecuencia. En su opinión, la "prueba tangible" de que lo que ocurrió en el apagón es que había poca potencia firme (en alusión a hidroeléctrica, nuclear y gas) es que "desde que ocurrió el apagón Red Eléctrica pasó al modo reforzado", inyectando más gas a la red, "lo que para mí sería la operación normal".
El empresario ha defendido, frente a las acusaciones que se han vertido de que sus plantas se desconectaron incorrectamente, que "todas las centrales de Endesa cumplieron rigurosamente con las normas de seguridad y no se dispararon" hasta que se pasó el umbral establecido.
En su opinión, existían "pruebas evidentes" y "señales de inestabilidad en la tensión" desde tiempo atrás pero hubo un "error de apreciación" desde Red Eléctrica. En 2025, ha señalado, "hubo muchos avisos, muchas señales claras de que algo estaba ocurriendo". Y recordó cómo Red Eléctrica ya reconoció en 2020, de forma "clarísima", que era "insostenible" operar el sistema con una mayor implantación renovable "si no se cambiaban los procedimientos de operación".
"Existía inestabilidad y era conocido"
Al respecto, Bogas ha señalado cómo "técnicos de Endesa hablaron con técnicos de Red Eléctrica que coincidían en que veían algo extraño y no eran capaces de controlarlo". "Existía una inestabilidad en el sistema y era conocida. Pienso que se valoró inadecuadamente", ha dicho sobre Red Eléctrica y su falta de "agilidad" para resolver la situación.
Para el empresario, "tenemos que seguir avanzando en la normativa" y en la inclusión de los elementos que debe tener "un sistema que tiene este porcentaje tan elevado de renovables". Sobre el coste del mecanismo reforzado, de esa inclusión de mayor centrales de gas en el sistema para que no vuelva a ocurrir, ha apuntado que su compañía lo estima en 1.100 millones de euros.
"Esta fiesta finalmente la pagará el ciudadano", ha dicho sobre quién asumirá este coste, mencionando en otro momento de la comparecencia que los consumidores industriales ya están asumiendo el incremento del coste de servicios y que los consumidores domésticos con precios fijos aún no, lo que ha provocado un impacto en las cuentas de Endesa de 230 millones de euros.
Aplazar "diez años" el cierre nuclear
En su comparecencia, Bogas ha reiterado que cree necesario "reconsiderar el tema nuclear" porque "las circunstancias han cambiado" frente a 2019, cuando se pactó el cierre. "En este momento, para dar el servicio que se pretende, son necesarias las nucleares", ha dicho precisando que no dice que no se cierren en el futuro sino que "se posponga al menos unos años". Él, ha precisado, es "partidario de posponerlo diez".
Para Bogas, una de las lecciones del apagón "es que la generación nuclear es síncrona" y puede aportar control de la tensión; "aporta beneficios económicos muy importantes" y la clausura "va a incrementar el precio de la energía". Por otro lado, ha precisado que "hay razones técnicas" para el aplazamiento del cierre de Almaraz porque para las fechas previstas no estarán todos los elementos listos, como los contenedores para el vaciado de combustible.

