
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha firmado este lunes la subida del SMI para este año con los representantes de CCOO y UGT. De este modo, el SMI alcanzará los 1.221 euros mensuales tras el aumento del 3,1% acordado. Según CCOO, esta medida beneficiará a 1,66 millones de trabajadores, el equivalente al 9% del total de asalariados en España.
No obstante, no podemos olvidar que este tipo de políticas habitualmente generan los efectos contrarios a los que se buscaban en un primer momento. En realidad, un salario mínimo tan elevado supone la expulsión del mercado de trabajo de aquellas personas que cuentan con una menor experiencia y cualificación. Esto es así en la medida en que, al mismo tiempo, los costes que tienen que afrontar las empresas se incrementan.
Mapfre critica al Gobierno
En este contexto, el presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha querido denunciar la irresponsabilidad que supone que el Gobierno decida incrementar el salario mínimo únicamente con el apoyo de los sindicatos, dejando a la patronal al margen. Concretamente, durante su intervención en un acto celebrado por Nueva Economía Fórum, Huertas ha defendido que este "no es el camino" y ha recordado que "estamos alineados con la CEOE en cuanto a que el diálogo social y el consenso entre los agentes sociales es prioritario".
Precisamente por ello, Huertas ha querido dejar claro que parece "muy mal" la forma en que se ha acordado subir el salario mínimo. De hecho, ha incidido en que, independientemente de que subir los salarios pueda ser necesario y efectivo, "es importante siempre hacerlo de la mano de las empresas, representantes, sindicatos y Gobierno".
Al respecto, el presidente de Mapfre ha querido trazar un paralelismo entre el caso español y lo que ocurre en Colombia, donde hace unos meses se produjo una subida del salario mínimo por decreto presidencial. "Ha producido un 'shock' enorme", ha defendido. De hecho, también ha puesto el foco en el "control de costes", sobre todo para la pequeña y mediana empresa, ya que "necesita ganar tamaño". De esta forma, ha subrayado que hay sectores productivos de la economía que no tienen demasiada elasticidad para trasladar incrementos de costes a productos y clientes.
Nuevo ataque de Sánchez a las empresas
Por su parte, en su intervención durante la firma del acuerdo para la subida del SMI, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha atacado frontalmente de nuevo a los empresarios españoles. Así, ha reprochado a la CEOE que "se haya borrado" de la subida del salario mínimo. De hecho, ha instado a la patronal española "a cumplir su parte" y "pagar más" subiendo los sueldos en convenio "de manera generalizada". "Yo hoy le pido a la patronal que también cumpla su parte, que paguen más", ha aseverado.
En este sentido, Sánchez también ha subrayado que "aquí no estamos todos los que deberíamos estar", en referencia a la ausencia de la patronal. En este contexto, ha añadido que "la pregunta podría ser dónde está la patronal cuando el Ibex alcanza, como estamos viendo durante estos últimos meses, máximos". De este modo, ha defendido que "los buenos números no caen del cielo, son posibles gracias al trabajo diario de millones de personas, por supuesto también de las empresas, pero del trabajo diario de quienes madrugan, de quienes producen, de quienes atienden, de quienes cuidan, de quienes sacan adelante sus empresas".
Así las cosas, Sánchez también ha destacado que la subida del SMI para este año es un "paso muy relevante" para mejorar la vida de 2,5 millones de trabajadores. De este modo, ha recordado que es el octavo incremento del salario mínimo y ha subrayado que este aumento alcanza ya el 66%. Sin embargo, el presidente del Gobierno debería preguntarse por qué los salarios no suben de forma natural. Lo cierto es que no se puede negar el impacto que supone, por un lado, la baja productividad de la economía y, por otro, el incremento de costes laborales que han tenido que afrontar las empresas.


