
Henkell Freixenet ha cerrado la compra del 50% del capital de Freixenet que aún estaba en manos de la familia Ferrer y de José Luis Bonet, presidente de honor de la compañía, y se convierte así en propietario único del grupo. La operación, efectiva desde el 2 de marzo, pone fin a la gestión paritaria que ambas partes mantenían desde 2018. El consejero delegado de Henkell Freixenet, Andreas Brokemper, y Pedro Ferrer han confirmado en una entrevista con EFE que el acuerdo se ha alcanzado "de mutuo acuerdo" tras varios meses de conversaciones. No obstante, no ha trascendido el importe de la operación.
En este sentido, Pedro Ferrer, miembro de la tercera generación de la familia fundadora, ha reconocido el carácter simbólico de la operación por la vinculación histórica de su familia con la marca, creada en 1914 por Pedro Ferrer Bosch y Dolors Sala Vivé. "Freixenet queda en buenas manos, unas inmejorables manos", afirma Ferrer, que señala que ya en 2018 consideraban a Henkell "grandes socios", subrayando que "tengo mucha confianza en el futuro de la empresa".
No obstante, la venta no supone la salida de la familia Ferrer del sector vitivinícola. Pedro Ferrer pasará a ser presidente de honor de la compañía, al igual que José Luis Bonet. Además, el propio Ferrer ha explicado que reinvertirá parte de los ingresos obtenidos en Ferrer Wines, el grupo de bodegas de su propiedad familiar en el que participan también José Luis Bonet y distintas bodegas como Vionta, Orube, Cavas Hill, Can Sala, Valdubón o Solar Viejo, entre otras. De hecho, Ferrer Wines mantendrá sus alianzas comerciales con Freixenet.
Por su parte, Andreas Brokemper ha agradecido la colaboración de los hasta ahora propietarios y ha subrayado la voluntad del grupo de seguir reforzando la marca. "Sentimos la completa responsabilidad de desarrollar una marca, Freixenet, que es el vino espumoso número uno del mundo y que está arraigada aquí en Cataluña", ha señalado. Ha añadido que la compañía continuará invirtiendo para ampliar su presencia en más mercados internacionales, especialmente en Asia y Sudamérica.
Brokemper ha afirmado que "el nuevo faro del grupo es y será Freixenet" y que el control total refuerza la posición de Henkell Freixenet como líder mundial en el negocio de los vinos espumosos. También ha garantizado que velará por las raíces de la empresa en el Penedès.
Socios desde 2018
En marzo de 2018, el grupo alemán Henkell adquirió el 50,6% de las acciones de Freixenet S.A. a parte de las familias propietarias, entre ellas los Hevia y varias ramas de la familia Bonet. Meses después, en el marco de una ampliación de capital, la participación quedó igualada al 50%, lo que dio paso a una gestión compartida entre los representantes de las familias fundadoras y el grupo alemán.
Durante este periodo, Brokemper y Pedro Ferrer ejercieron como co-consejeros delegados. Tras ocho años de cooperación, la familia Ferrer, que controlaba en torno al 42,5% del capital, y José Luis Bonet, titular del 7,5% restante, han decidido vender su participación. Ahora, con esta adquisición, Henkell pasa a controlar el 100% del líder del cava en España y del segmento mundial de vinos espumosos.


