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Madrid se vuelca con la protección de los bosques y la prevención de incendios: 160 millones de euros hasta 2030

Algunas medidas del Plan de Impulso Forestal son la regeneración de las dehesas y el aumento en el aprovechamiento de la madera.

Algunas medidas del Plan de Impulso Forestal son la regeneración de las dehesas y el aumento en el aprovechamiento de la madera.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, presenta las medidas de Madrid Forestal 2026-2030. | Comunidad de Madrid

El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, ha presentado este viernes el Plan de Impulso Forestal, conocido como Madrid Forestal, con el que el Gobierno regional contempla invertir cerca de 160 millones de euros hasta 2030 para incrementar la prevención de los incendios y la conservación de los bosques.

En concreto, el presupuesto pasará de 114.155.577 euros invertidos en el período 2021-2025 a 159.714.000 entre los años 2026 y 2030. Supone un aumento del 40%. La iniciativa, que se pone en marcha en el marco del Año del Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, cuenta con diez ejes y 45 propuestas concretas que incluyen actuaciones integrales en normativa, gestión, conservación, innovación, formación y gobernanza.

"La intervención en nuestros montes no puede esperar más", ha resaltado el consejero, quien ha puesto de relieve la necesidad de aunar la prevención de incendios, la gestión forestal y el apoyo a la ganadería extensiva y a la agricultura.

Uno de los puntos clave de Madrid Forestal es el mantenimiento y regeneración de dehesas a través de la recuperación del arbolado con plantaciones, podas e instalación de cercados.

Igualmente, se va a mejorar el paso de rebaños a través de guardaganados y mangas de manejo, ya que la ganadería extensiva, según han destacado desde la Comunidad de Madrid, tiene un "papel esencial" en la conservación de los montes. Además, se van a colocar abrevaderos, naves, cobertizos y majadas para facilitar la permanencia de las explotaciones en el medio natural.

El proyecto también contempla la recuperación del ecosistema en áreas con riesgo de erosión durante eventos meteorológicos extremos. Con el objetivo de prevenir daños, se recurrirá a la revegetación de laderas, la restauración de barrancos o la corrección de cauces. Asimismo, se mejorará la infiltración del agua en el suelo para favorecer la recarga de acuíferos.

Novillo ha subrayado los nuevos riesgos a los que se enfrenta la biodiversidad, como los incendios de sexta generación o los episodios climáticos adversos, con contrastes de fuertes lluvias y épocas de baja humedad y altas temperaturas, lo que hace que se resientan las zonas boscosas.

Otra medida es la incorporación de la inteligencia artificial (IA) para automatizar procesos, analizar grandes volúmenes de datos y generar modelos predictivos que optimicen la gestión de los bosques.

Aprovechamiento maderero

La región tiene actualmente más de 420.000 hectáreas boscosas y una cubierta arbolada de 227.019 hectáreas, algo que puede influir en la frecuencia y gravedad de los incendios, así como en la aparición de plagas. Para hacer frente a dichas situaciones, se va a crear un sistema de alerta temprana sobre el estado de las masas vegetales capaz de detectar signos de deterioro, enfermedades o estrés hídrico para favorecer una rápida actuación.

A su vez, se pondrá en marcha una red de estaciones meteorológicas en terreno forestal complementada con sensores remotos, imágenes satelitales y drones, combinados con el uso de la observación del campo.

Por otra parte, los trabajos de selvicultura mejorarán los ecosistemas, el cuidado de montes en espacios protegidos y el acondicionamiento de las cabeceras de los ríos. También se crearán áreas cortafuegos en lugares estratégicamente diseñados para interrumpir la continuidad del material vegetal inflamable. Se ayudará a los ayuntamientos a elaborar Planes Municipales de Incendios Forestales.

El plan contempla multiplicar por 20 el aprovechamiento maderero, con el objetivo de pasar de unos 18.500 metros cúbicos comercializados en la pasada legislatura a más de 357.000, una cantidad que aportará 4,1 millones hasta finales de 2026. Para movilizar dichos recursos, se va a crear una red de oficinas comarcales para ofrecer asesoramiento técnico y económico a los propietarios privados.

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