L D (EFE) El documento, adoptado el martes por consenso por la Asamblea General y que deberá de ser aprobado por los más de 170 Jefes de Estado o de Gobierno que asisten a la Cumbre que se celebra en la sede de la ONU, plantea una profunda reforma de la organización y mayores compromisos en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Sobre desarrollo ese texto reconoce la necesidad de movilizar recursos financieros por valor de 50.000 millones de dólares al año más, así como que su uso eficaz en los países en desarrollo es "central" para luchar contra la pobreza y lograr los ODM.
En su intervención, Annan reconoció, no obstante, que "en el último cuarto de siglo se ha realizado una importante reducción de la extrema pobreza, pero la solidaridad de la comunidad internacional no ha sido suficiente". Recordó a los líderes mundiales que en 2000, durante la reunión de la Cumbre del Milenio, "se comprometieron a erradicar la pobreza, se preocuparon por la escasez de recursos e insistieron en que la decisión de actuar conjuntamente era más firme que nunca".
Cinco años después esos ODM están lejos de ser alcanzados, en especial el referente a la aportación del 0,7 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) por parte de los países en favor de las naciones en vías de desarrollo. Annan reconoció que se han hecho algunas "importantes aportaciones" en ese sentido y que la ayuda aportada por algunos países, como los de la Unión Europea (UE), ha aumentado de forma significativa, pues "Los 25" se comprometieron a alcanzar ese objetivo del 0,7 por ciento en 2015.
El secretario general subrayó también la decisión adoptada por los países del Grupo de los Ocho (G-8) el pasado mes de junio, durante su reunión de Gleneagles (Reino Unido), de reducir significativamente la carga de la deuda de algunos países. Al mismo tiempo, insistió en que para lograr esos objetivos, que quedaron reafirmados en la Cumbre del Desarrollo de Monterrey (México, 2002), las naciones en desarrollo tienen que "practicar un mejor gobierno y mejorar los recursos internos". "También es crucial que diseñen estrategias lo suficientemente ambiciosas para lograr esos Objetivos", reiteró Annan.
En la línea marcada por el documento adoptado por la Asamblea, el responsable de la ONU pidió a la comunidad internacional que proporcione "más y mejor ayuda" y que "las políticas comerciales den una oportunidad a los países en desarrollo para lograr un comercio justo". En ese texto se envía un mensaje firme para que la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se celebrará del 12 al 18 de diciembre en Hong Kong se centre en esos aspectos.
Sobre ese documento, criticado por las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) por considerar que la ambición inicial que contenía quedó diluida, Annan señaló que "no era todo lo que esperábamos". "Pero también sería justo decir que ha servido como catalizador de los avances en desarrollo que hemos visto en los últimos años", dijo Annan. Los ODM pretenden reducir a la mitad la pobreza extrema, controlar la propagación del sida y conseguir universalizar la enseñanza primaria para 2015, entre otros objetivos.
En su intervención, Annan reconoció, no obstante, que "en el último cuarto de siglo se ha realizado una importante reducción de la extrema pobreza, pero la solidaridad de la comunidad internacional no ha sido suficiente". Recordó a los líderes mundiales que en 2000, durante la reunión de la Cumbre del Milenio, "se comprometieron a erradicar la pobreza, se preocuparon por la escasez de recursos e insistieron en que la decisión de actuar conjuntamente era más firme que nunca".
Cinco años después esos ODM están lejos de ser alcanzados, en especial el referente a la aportación del 0,7 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) por parte de los países en favor de las naciones en vías de desarrollo. Annan reconoció que se han hecho algunas "importantes aportaciones" en ese sentido y que la ayuda aportada por algunos países, como los de la Unión Europea (UE), ha aumentado de forma significativa, pues "Los 25" se comprometieron a alcanzar ese objetivo del 0,7 por ciento en 2015.
El secretario general subrayó también la decisión adoptada por los países del Grupo de los Ocho (G-8) el pasado mes de junio, durante su reunión de Gleneagles (Reino Unido), de reducir significativamente la carga de la deuda de algunos países. Al mismo tiempo, insistió en que para lograr esos objetivos, que quedaron reafirmados en la Cumbre del Desarrollo de Monterrey (México, 2002), las naciones en desarrollo tienen que "practicar un mejor gobierno y mejorar los recursos internos". "También es crucial que diseñen estrategias lo suficientemente ambiciosas para lograr esos Objetivos", reiteró Annan.
En la línea marcada por el documento adoptado por la Asamblea, el responsable de la ONU pidió a la comunidad internacional que proporcione "más y mejor ayuda" y que "las políticas comerciales den una oportunidad a los países en desarrollo para lograr un comercio justo". En ese texto se envía un mensaje firme para que la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se celebrará del 12 al 18 de diciembre en Hong Kong se centre en esos aspectos.
Sobre ese documento, criticado por las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) por considerar que la ambición inicial que contenía quedó diluida, Annan señaló que "no era todo lo que esperábamos". "Pero también sería justo decir que ha servido como catalizador de los avances en desarrollo que hemos visto en los últimos años", dijo Annan. Los ODM pretenden reducir a la mitad la pobreza extrema, controlar la propagación del sida y conseguir universalizar la enseñanza primaria para 2015, entre otros objetivos.
