
LD (Agencias) Los miembros del Senado de EEUU han aprobado, con 69 votos a favor y 28 en contra, una nueva ley de espionaje que viene a modernizar la llamada "Ley de Supervisión de Datos de Inteligencia sobre Extranjeros" (FISA), que data de 1978 y que no contemplaba en su regulación las nuevas tecnologías de comunicaciones como los teléfonos móviles, internet y el correo electrónico.
La nueva legislación concede inmunidad a las empresas de telecomunicaciones que colaboran con el Gobierno en sus intentos de identificar a presuntos terroristas a través de escuchas telefónicas. Entre otros elementos, la iniciativa autoriza escuchas sin permiso judicial que utilizan las redes de EEUU, sean estadounidenses o de extranjeros.
La medida pasa ahora al Despacho Oval y se prevé que el presidente George Bush la promulgue en los próximos días. En unas declaraciones desde la Rosaleda de la Casa Blanca, Bush afirmó que con la aprobación de la medida "ahora es más fácil proteger a los ciudadanos estadounidenses". El mandatario adelantó que "firmaré pronto la ley" y subrayó que con la nueva normativa "es posible saber lo que dicen (los terroristas) y lo que están planeando".
Puesto que la ley se podrá aplicar de forma retroactiva, las compañías que, a petición del Gobierno, han interceptado las llamadas telefónicas y correos electrónicos de las personas después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, se librarán de alrededor de cuarenta demandas multimillonarias. Con la votación se pone punto final a casi un año de arduos debates y pugnas entre demócratas y republicanos sobre la regulación de las escuchas en EEUU.
Los legisladores coincidían en que era necesario modernizar la legislación de 1978, pero los demócratas exigían que la nueva ley estableciese límites, de alguna manera, al poder del Gobierno de recopilar información. Querían evitar que surgieran nuevas polémicas como la que se destapó a finales de 2005 cuando se supo que, tras los atentados de 2001, Bush autorizó a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) -encargada del espionaje de las telecomunicaciones- un programa de escuchas sin necesidad de pedir autorización judicial.
