L D (EFE)
Según un comunicado oficial leído en el informativo de la televisión estatal de Cuba, "varias decenas de personas directamente vinculadas con las actividades conspirativas que lleva adelante Cason han sido arrestadas por las autoridades pertinentes y serán sometidas a los tribunales de justicia". Además, la televisión también anunció la limitación de los movimientos de los diplomáticos estadounidenses en territorio nacional "en reciprocidad por las medidas adoptadas últimamente por ellos contra nuestro personal diplomático en Washington".
El texto agrega que otras "leyes adecuadamente severas contra graves hechos en complicidad con el enemigo que quiere destruirnos no han sido aplicadas, aunque están plenamente vigentes". "Pero ello –agrega–, no debe conducir al engaño de pensar que los actos de traición al servicio de una potencia extranjera que ponen en riesgo la seguridad y los intereses de nuestra heroica patria puedan gozar de impunidad garantizada". Al parecer, estas medidas tomadas por la dictadura cubana guardan relación con la condena a cinco cubanos en EEUU bajo la acusación de espionaje.
De hecho, el comunicado agrega que "no se puede esperar generosidad y tolerancia de la revolución cuando somos testigos de hechos tan brutales y repugnantes como el cruel y despiadado trato (la condena en Estados Unidos) a que están siendo sometidos cinco heroicos compatriotas (los espías) que arriesgaron sus vidas por defender a su pueblo y al propio pueblo de EEUU del terrorismo y la muerte, mientras mercenarios sin escrúpulos ni conciencia, en su inmensa mayoría vagos consuetudinarios (se refiere a los disidentes detenidos), viven de vender jirones de la patria al oro del imperio esperando impunidad".
James Cason, que ocupa el cargo de máximo responsable de la oficina de Intereses económicos de EEUU en La Habana desde septiembre del año pasado, ha sido duramente criticado por el Gobierno cubano en las últimas semanas por su acercamiento a grupos de disidentes y sus declaraciones a la prensa.
El texto agrega que otras "leyes adecuadamente severas contra graves hechos en complicidad con el enemigo que quiere destruirnos no han sido aplicadas, aunque están plenamente vigentes". "Pero ello –agrega–, no debe conducir al engaño de pensar que los actos de traición al servicio de una potencia extranjera que ponen en riesgo la seguridad y los intereses de nuestra heroica patria puedan gozar de impunidad garantizada". Al parecer, estas medidas tomadas por la dictadura cubana guardan relación con la condena a cinco cubanos en EEUU bajo la acusación de espionaje.
De hecho, el comunicado agrega que "no se puede esperar generosidad y tolerancia de la revolución cuando somos testigos de hechos tan brutales y repugnantes como el cruel y despiadado trato (la condena en Estados Unidos) a que están siendo sometidos cinco heroicos compatriotas (los espías) que arriesgaron sus vidas por defender a su pueblo y al propio pueblo de EEUU del terrorismo y la muerte, mientras mercenarios sin escrúpulos ni conciencia, en su inmensa mayoría vagos consuetudinarios (se refiere a los disidentes detenidos), viven de vender jirones de la patria al oro del imperio esperando impunidad".
James Cason, que ocupa el cargo de máximo responsable de la oficina de Intereses económicos de EEUU en La Habana desde septiembre del año pasado, ha sido duramente criticado por el Gobierno cubano en las últimas semanas por su acercamiento a grupos de disidentes y sus declaraciones a la prensa.
