LD (EFE) La jornada de terror en Irak comenzó este miércoles en el centro de Kirkuk donde un camión cargado con maíz y una gran cantidad de explosivos estallaba frente a una comisaría. Según Borhan Taha, director de la Policía en esa conflictiva ciudad, el conductor bajó del vehículo y se introdujo en otro coche que lo estaba esperando. En ese instante, el camión saltó por los aires.
Fuentes oficiales han informado de que al menos cinco personas han muerto y otras diez permanecen heridas tras ser internadas en un hospital local. Los informantes añadieron que "la mitad de la comisaría se ha venido abajo", por lo que no descartó que el saldo de víctimas pueda aumentar.
En la provincia de Nínive, cuatro soldados estadounidenses murieron a causa de una explosión. Las víctimas pertenecen a la cuarta brigada desplegada en la zona. El comunicado del mando militar no revela las identidades de los fallecidos ni aporta más detalles sobre las circunstancias del suceso. Con estas muertes, ya son 3.020 los soldados estadounidenses muertos en Irak desde marzo 2003.
El Ejército estadounidense también informó del arresto de veintiocho terroristas, entre los que se encuentra un líder de Al-Qaeda. Las detenciones tuvieron lugar en Mosul, Ramadi y Yusufiya. Los tres lugares se consideran refugios de los líderes de grupos terroristas suníes.
Según la fuente, entre los arrestados se encuentra un líder de Al-Qaeda especializado en la fabricación de explosivos usados en ataques contra las fuerzas de la coalición, pero no han revelado ni su nombre ni su nacionalidad. Con estas detenciones se eleva a sesenta el número de sospechosos arrestados desde el pasado domingo.
