LD (Agencias)
Slobodan Milosevic, que presentaba un aspecto cansado tras cinco días de descanso, negó las alegaciones de la Fiscalía de que el ex presidente suele declararse enfermo siempre que comparecen en el juicio testigos complicados con el fin de ganar más tiempo para preparar el interrogatorio. "Ese tipo de declaraciones son inadmisibles a nivel intelectual y moral", dijo el ex presidente yugoslavo que a pesar de la expresión de agotamiento de su rostro trata de mantener siempre el control de la situación en la sala.
A sabiendas de que algunas televisiones serbias emiten cada minuto del juicio en directo, Milosevic aprovechó la ocasión para atacar al presidente de la sala, el británico Richard May. "Usted ha extraído conclusiones antes de recibir la información de los médicos y el personal de la prisión", subrayó el ex jefe de Estado yugoslavo antes de que el juez le retirara la palabra.
Los magistrados, que dejaron entrever la semana pasada en ausencia de Milosevic que podían considerar nombrarle un abogado que le aligere la carga de trabajo, han pedido un amplio informe médico que incluya una investigación sobre su estado psicológico. Milosevic se niega a designar letrado que le represente y realiza su propia defensa, lo que le somete a largas sesiones de trabajo que se intensificarán dentro de unos meses cuando comience su turno para presentar sus propios testigos.
A sabiendas de que algunas televisiones serbias emiten cada minuto del juicio en directo, Milosevic aprovechó la ocasión para atacar al presidente de la sala, el británico Richard May. "Usted ha extraído conclusiones antes de recibir la información de los médicos y el personal de la prisión", subrayó el ex jefe de Estado yugoslavo antes de que el juez le retirara la palabra.
Los magistrados, que dejaron entrever la semana pasada en ausencia de Milosevic que podían considerar nombrarle un abogado que le aligere la carga de trabajo, han pedido un amplio informe médico que incluya una investigación sobre su estado psicológico. Milosevic se niega a designar letrado que le represente y realiza su propia defensa, lo que le somete a largas sesiones de trabajo que se intensificarán dentro de unos meses cuando comience su turno para presentar sus propios testigos.
