L D (EFE) Vaca explicó que su renuncia es "irrevocable" porque no está dispuesto a "romper la Constitución" que, a su criterio, es lo que ocurriría si se da paso a la petición del Ejecutivo. Según Vaca, para que se establezca una Asamblea Constituyente se requiere reformar la propia Constitución, para lo que sólo está facultado el Parlamento.
Tras seis meses en el cargo, Vaca, que no está afiliado a ningún partido político, pero es afín al Partido Social Cristiano (conservador), criticó la nueva petición de Palacio, que ya había sido denegada meses atrás en el mismo TSE, por inconstitucional e improcedente. Palacio quiere que el pueblo decida si se realiza la Asamblea Constituyente para redactar una nueva Carta Política, algo que los legisladores no están dispuestos a aceptar, hasta el punto de que han amenazado con un juicio político si insiste en sus pretensiones.
El pasado jueves, Palacio comunicó al TSE su petición para que organice, vigile y garantice la consulta popular, que pretende que se celebre el próximo 22 de enero. La petición de Palacio se produjo después de que 67 diputados, de los cien que forman la Cámara, negaran el carácter "urgente" del trámite de la consulta, en un intento anterior del Gobierno por conciliar con el Legislativo su propuesta de referendo.
Vaca insistió este domingo en no que no estaba dispuesto a fallar a sus principios: "No me voy a prestar a violar la Constitución. Soy coherente con mis principios y mis convicciones jurídicas. Anticipé hace mucho tiempo que antes que violar la Constitución me iría a mi casa". "Pero tampoco —dijo— quiero ser obstáculo de cualquier aprobación que haga el Tribunal Supremo", que está constituido por siete miembros y en el que ahora debería ser sustituido por el vicepresidente, Vicente Naranjo, del movimiento indigenista Pachakutik. El plazo para que el TSE responda al jefe de Estado vence el próximo viernes y, en caso de que se acepte la petición del presidente correrían, los 45 días para que se organice el proceso electoral.
Tras seis meses en el cargo, Vaca, que no está afiliado a ningún partido político, pero es afín al Partido Social Cristiano (conservador), criticó la nueva petición de Palacio, que ya había sido denegada meses atrás en el mismo TSE, por inconstitucional e improcedente. Palacio quiere que el pueblo decida si se realiza la Asamblea Constituyente para redactar una nueva Carta Política, algo que los legisladores no están dispuestos a aceptar, hasta el punto de que han amenazado con un juicio político si insiste en sus pretensiones.
El pasado jueves, Palacio comunicó al TSE su petición para que organice, vigile y garantice la consulta popular, que pretende que se celebre el próximo 22 de enero. La petición de Palacio se produjo después de que 67 diputados, de los cien que forman la Cámara, negaran el carácter "urgente" del trámite de la consulta, en un intento anterior del Gobierno por conciliar con el Legislativo su propuesta de referendo.
Vaca insistió este domingo en no que no estaba dispuesto a fallar a sus principios: "No me voy a prestar a violar la Constitución. Soy coherente con mis principios y mis convicciones jurídicas. Anticipé hace mucho tiempo que antes que violar la Constitución me iría a mi casa". "Pero tampoco —dijo— quiero ser obstáculo de cualquier aprobación que haga el Tribunal Supremo", que está constituido por siete miembros y en el que ahora debería ser sustituido por el vicepresidente, Vicente Naranjo, del movimiento indigenista Pachakutik. El plazo para que el TSE responda al jefe de Estado vence el próximo viernes y, en caso de que se acepte la petición del presidente correrían, los 45 días para que se organice el proceso electoral.
