L D (EFE)
Una pequeña manifestación organizada por el grupo Vigilia Mambisa, salió a las calles de Miami como muestra de apoyo a las medidas, en la que se enfrentaron a gritos a un par de representantes del grupo Asociación Internacional Yoruba (AIY), que las rechaza.
Portando banderas de Cuba y al gritó de "Cuba sí, Castro no", los integrantes de Vigilia Mambisa manifestaron su apoyo "a la correcta política" del presidente de EEUU, George W. Bush. La manifestación se realizó frente a las oficinas en Miami del congresista federal Lincoln Díaz-Balart, republicano y de origen cubano, que defiende la decisión de Bush. Díaz-Balart no se encontraba en su oficina durante la manifestación, pero dijo a EFE que ha "recibido cientos de llamadas de exiliados que respaldan totalmente las medidas".
Las restricciones que entraron en vigor fueron recomendadas en mayo por la Comisión para la Asistencia de una Cuba Libre, creada por la Casa Blanca con el propósito de fomentar una transición democrática en el país caribeño. Entre otras cosas, restringen los viajes (uno cada tres años y por 14 días máximo), limitan los gastos máximos diarios a 50 dólares (antes eran 164 dólares) y prohíben el envío de remesas a familiares no directos y a los que militen en el Partido Comunista de la isla. Las remesas y las visitas de los cubanos residentes en el exterior suponen más de la mitad de las divisas que recibe la isla, estimadas en unos 5.000 millones de dólares anuales, según fuentes extraoficiales.
Especialmente, las limitaciones a los viajes y las remesas han desatado críticas y amenazas de retirar el apoyo –de más de 70 por ciento de votos– que tradicionalmente los cubanos han dado a los republicanos, de cara a la próximas elecciones presidenciales de noviembre. Las encuestas más recientes indican que el Bush, que busca su reelección, y su rival demócrata, John Kerry, están empatados en Florida con un respaldo de 43 por ciento cada uno, en un estado que en 2000 dio la victoria al actual presidente por 537 sufragios favorables.
Según los analistas, en las próximas elecciones presidenciales el voto cubano puede ser clave. Florida tiene 17 millones habitantes de los que 5,8 por ciento son de origen cubano, es decir un millón de personas entre las que unas 400.000 tienen derecho a voto. Díaz-Balart descartó la posibilidad de que "la inmensa posibilidad de los cubanos no vote por el presidente Bush, al que deben privilegios como el asilo político". Además, indicó, todo el exilio sabe que esta es la mejor manera de acelerar la democracia en Cuba" al endurecer el embargo que hace más de 40 años mantiene EEUU contra Cuba.
Sin embargo, una de las principales organizaciones de los exiliados, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), difiere de este criterio. "Todo lo que separe a la familia cubana es contraproducente", manifestó a EFE Joe García, director ejecutivo de la FNCA. Frente a este argumento, Díaz-Balart arguye que "lo que separa a la familia cubana es la tiranía".
Portando banderas de Cuba y al gritó de "Cuba sí, Castro no", los integrantes de Vigilia Mambisa manifestaron su apoyo "a la correcta política" del presidente de EEUU, George W. Bush. La manifestación se realizó frente a las oficinas en Miami del congresista federal Lincoln Díaz-Balart, republicano y de origen cubano, que defiende la decisión de Bush. Díaz-Balart no se encontraba en su oficina durante la manifestación, pero dijo a EFE que ha "recibido cientos de llamadas de exiliados que respaldan totalmente las medidas".
Las restricciones que entraron en vigor fueron recomendadas en mayo por la Comisión para la Asistencia de una Cuba Libre, creada por la Casa Blanca con el propósito de fomentar una transición democrática en el país caribeño. Entre otras cosas, restringen los viajes (uno cada tres años y por 14 días máximo), limitan los gastos máximos diarios a 50 dólares (antes eran 164 dólares) y prohíben el envío de remesas a familiares no directos y a los que militen en el Partido Comunista de la isla. Las remesas y las visitas de los cubanos residentes en el exterior suponen más de la mitad de las divisas que recibe la isla, estimadas en unos 5.000 millones de dólares anuales, según fuentes extraoficiales.
Especialmente, las limitaciones a los viajes y las remesas han desatado críticas y amenazas de retirar el apoyo –de más de 70 por ciento de votos– que tradicionalmente los cubanos han dado a los republicanos, de cara a la próximas elecciones presidenciales de noviembre. Las encuestas más recientes indican que el Bush, que busca su reelección, y su rival demócrata, John Kerry, están empatados en Florida con un respaldo de 43 por ciento cada uno, en un estado que en 2000 dio la victoria al actual presidente por 537 sufragios favorables.
Según los analistas, en las próximas elecciones presidenciales el voto cubano puede ser clave. Florida tiene 17 millones habitantes de los que 5,8 por ciento son de origen cubano, es decir un millón de personas entre las que unas 400.000 tienen derecho a voto. Díaz-Balart descartó la posibilidad de que "la inmensa posibilidad de los cubanos no vote por el presidente Bush, al que deben privilegios como el asilo político". Además, indicó, todo el exilio sabe que esta es la mejor manera de acelerar la democracia en Cuba" al endurecer el embargo que hace más de 40 años mantiene EEUU contra Cuba.
Sin embargo, una de las principales organizaciones de los exiliados, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), difiere de este criterio. "Todo lo que separe a la familia cubana es contraproducente", manifestó a EFE Joe García, director ejecutivo de la FNCA. Frente a este argumento, Díaz-Balart arguye que "lo que separa a la familia cubana es la tiranía".
