L D (EFE)
Fuentes policiales confirmaron que una bomba de regular potencia causó daños de consideración en una tienda de la cadena Sodimac Homecenter en la ciudad de Temuco, a 672 kilómetros al sur de Santiago. Otra bomba dañó el martes por la noche la puerta principal, las ventanas y la fachada de la Municipalidad de Recoleta, en el sector norte de Santiago, donde este miércoles se recibieron dos llamadas anónimas que avisaban de la colocación de otras bombas, lo que resultó ser falso. Sin embargo, la policía desactivó otro artefacto en la misma zona, cerca de una comisaría de Carabineros (policía militarizada).
El alcalde de Recoleta, Gonzalo Cornejo, ha estado en el primer plano en estos días por su decisión de cerrar el próximo domingo el Cementerio General, a fin de impedir una marcha programada por familiares de las víctimas de la dictadura hasta el Memorial de los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos. Cornejo, de la oposición de derecha, basó su decisión en los disturbios y destrozos que suele haber en las manifestaciones y presentó un recurso de protección en los tribunales, a fin de que la Justicia avale la medida.
Paquetes sospechosos
También la policía debió actuar en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de La Moneda, al descubrir a los pies del monumento a Salvador Allende un paquete sospechoso, que fue sometido a una explosión controlada. También se recibieron avisos falsos de bombas en la sede de la Defensoría Pública, en el centro de la capital chilena, y en un campus de la Universidad de Chile situado en el sector de La Pintana, en el área sur de la ciudad.
El ministro del Interior, José Miguel Insulza, llamó a la población a mantener la tranquilidad y aseguró que las bombas "sólo han causado ruido" y que al parecer se trata de acciones de grupos aislados, "que actúan sin coordinación y sólo para llamar la atención".
También el ministro portavoz, Francisco Vidal, reiteró que el Gobierno puede garantizar la tranquilidad pública este jueves, "tanto para quienes deseen participar en homenajes como para quienes desean tener una jornada normal".
El alcalde de Recoleta, Gonzalo Cornejo, ha estado en el primer plano en estos días por su decisión de cerrar el próximo domingo el Cementerio General, a fin de impedir una marcha programada por familiares de las víctimas de la dictadura hasta el Memorial de los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos. Cornejo, de la oposición de derecha, basó su decisión en los disturbios y destrozos que suele haber en las manifestaciones y presentó un recurso de protección en los tribunales, a fin de que la Justicia avale la medida.
Paquetes sospechosos
También la policía debió actuar en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de La Moneda, al descubrir a los pies del monumento a Salvador Allende un paquete sospechoso, que fue sometido a una explosión controlada. También se recibieron avisos falsos de bombas en la sede de la Defensoría Pública, en el centro de la capital chilena, y en un campus de la Universidad de Chile situado en el sector de La Pintana, en el área sur de la ciudad.
El ministro del Interior, José Miguel Insulza, llamó a la población a mantener la tranquilidad y aseguró que las bombas "sólo han causado ruido" y que al parecer se trata de acciones de grupos aislados, "que actúan sin coordinación y sólo para llamar la atención".
También el ministro portavoz, Francisco Vidal, reiteró que el Gobierno puede garantizar la tranquilidad pública este jueves, "tanto para quienes deseen participar en homenajes como para quienes desean tener una jornada normal".
