
(Libertad Digital)
Según informa Reporteros sin Fronteras, Blanca Reyes, mujer del periodista y poeta Raúl Rivero, ha explicado que el 26 de marzo pudo visitar por primera vez a su marido, detenido en Villa Marista, la sede de la Seguridad del Estado en La Habana. Durante la entrevista, en presencia de oficiales, uno de los policías informó a Reyes de que a su marido le iban a acusar en aplicación de la ley 88 de "defensa de la independencia nacional", junto con Ricardo González, corresponsal de Reporteros sin Fronteras. Su caso llevaría el número 3-48.
La ley 88 establece hasta veinte años de cárcel, por actos de colaboración con la política de Estados Unidos contra Cuba
. Rivero explicó a su mujer que estaba detenido junto a presos comunes, que le han tratado bien, pero, según su mujer, se encuentra detenido "en condiciones mínimas" de salubridad. Por otra parte, Blanca Reyes afirma que estuvo retenida en la cárcel, después de la entrevista, durante cerca de hora y media por loq ue no pudo participar en una conferencia de prensa, organizada por varias esposas de disidentes, a la que estaba invitada la prensa internacional.
A partir del 24 de marzo, varias familias de periodistas independientes y disidentes, detenidos durante la semana del 17 de marzo, pueden visitarles por primera vez. Las entrevistas duran entre un cuarto de hora y media hora. Por regla general, tienen lugar en presencia de un oficial, que vigila para que en las entrevistas únicamente se hable del ánimo y el estado de salud del detenido y de su familia, y no de las acusaciones que pesan sobre él. En muchos casos, a las familias se les ha informado de que las acusaciones están "en investigación". En conjunto, los periodistas han dicho que les han tratado bien. Varias familias de los detenidos aseguran que algunos tienen problemas de salud. El 26 de marzo, Elizardo Sánchez, presidente de la CCDHRN, anunció que las personas detenidas no tenían acceso a un abogado.
A partir del 24 de marzo, varias familias de periodistas independientes y disidentes, detenidos durante la semana del 17 de marzo, pueden visitarles por primera vez. Las entrevistas duran entre un cuarto de hora y media hora. Por regla general, tienen lugar en presencia de un oficial, que vigila para que en las entrevistas únicamente se hable del ánimo y el estado de salud del detenido y de su familia, y no de las acusaciones que pesan sobre él. En muchos casos, a las familias se les ha informado de que las acusaciones están "en investigación". En conjunto, los periodistas han dicho que les han tratado bien. Varias familias de los detenidos aseguran que algunos tienen problemas de salud. El 26 de marzo, Elizardo Sánchez, presidente de la CCDHRN, anunció que las personas detenidas no tenían acceso a un abogado.
