LD (EFE) A cambio de su confesión y el pago de una multa de tres millones de rands (unos 530.000 dólares), Mark Thatcher, de 51 años e hijo de la ex primera ministra británica, Margaret Thatcher, obtuvo la suspensión de su condena de cuatro años de cárcel. "Poder reunirme de nuevo con mi familia no tiene precio y estoy convencido que todos vosotros, esposos o padres, estáis de acuerdo con ello", dijo a su salida del Tribunal en Johannesburgo.
La documentación referida a la declaración y la sentencia, fruto de un acuerdo alcanzado entre la fiscalía y la defensa, fue presentada por el fiscal, Anton Ackerman, al juez de la Ciudad del Cabo, Abe Motala. Thatcher admitió que financió el alquiler de un helicóptero a pesar de sus posteriores sospechas de que podría ser utilizado en actividades mercenarias.
En la documentación se incluyen declaraciones de Thatcher, quien confirma que su amigo Simón Mann, presunto cerebro de la asonada, le indicó que iba a involucrarse en un negocio de transporte aéreo en la región del oeste africano. A este efecto le pidió ayuda para alquilar un "Bell Jet Ranger III", lo que aceptó. A principios de diciembre de 2003 Thatcher fue informado de la venta dos helicópteros "Alouette II", y a este efecto contactó a Crause Steyl, quien operaba su propio servicio de ambulancias aéreas desde Johannesburgo.
Tras conversaciones con Steyl, Thatcher comenzó a dudar de las verdaderas intenciones de Mann y sospechó que el negocio de transporte aéreo en el oeste africano no era más que otra actividad mercenaria del ex militar británico de los Servicios Especiales. Pero a pesar de las sospechas decidió seguir adelante con el proyecto y en enero 2004 Mann le pidió que hiciera un depósito de 20.000 dólares para asegurar la reserva de uno de los helicópteros, lo que hizo.
