
L D (EFE) Ante más de 150 representantes de todos los países iberoamericanos y de organizaciones internacionales, Moratinos consideró urgente la adopción de medidas para atender "los síntomas más agudos del cuerpo social iberoamericano, sin duda vinculados a la pobreza y la exclusión" social, y subrayó que en este terreno hacen falta "soluciones, no declaraciones".
El ministro señaló que, "en un nivel menos perentorio pero también urgente", es preciso corregir "algunas deficiencias en el funcionamiento institucional" de los Estados iberoamericanos, porque, aunque en distintos grados, todos se enfrentan al mismo reto de "perfeccionar y aumentar la calidad" de sus democracias. Además, recalcó que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero siente la urgencia de apoyar "un papel relevante en el mundo" para la Comunidad Iberoamericana mediante "una alianza estratégica entre los países latinoamericanos y la UE", de modo que las actuales negociaciones comerciales se inscriban en acuerdos "más políticos y globales", bajo el liderazgo de España y Portugal.
Entre los principios básicos que regirán la actuación de España hacia Iberoamérica, Moratinos destacó que el Gobierno español desplegará todos sus esfuerzos para "contribuir a la estabilidad regional", ayudando, "si es oportuno" y si así se le solicita, "a resolver conflictos, sean internos o regionales".
El ministro señaló que, "en un nivel menos perentorio pero también urgente", es preciso corregir "algunas deficiencias en el funcionamiento institucional" de los Estados iberoamericanos, porque, aunque en distintos grados, todos se enfrentan al mismo reto de "perfeccionar y aumentar la calidad" de sus democracias. Además, recalcó que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero siente la urgencia de apoyar "un papel relevante en el mundo" para la Comunidad Iberoamericana mediante "una alianza estratégica entre los países latinoamericanos y la UE", de modo que las actuales negociaciones comerciales se inscriban en acuerdos "más políticos y globales", bajo el liderazgo de España y Portugal.
Entre los principios básicos que regirán la actuación de España hacia Iberoamérica, Moratinos destacó que el Gobierno español desplegará todos sus esfuerzos para "contribuir a la estabilidad regional", ayudando, "si es oportuno" y si así se le solicita, "a resolver conflictos, sean internos o regionales".
