L D (Agencias) El ataque fue reivindicado, mediante una gran pintada en un muro exterior del cementerio, mediante las siglas de un grupo neonazi, Asociación Patriótica Alsaciana, que fue disuelto en la región de Alsacia en 1993 por sus relaciones con otras organizaciones ya prohibidas de ideología racista.
El cementerio alberga las tumbas de soldados muertos combatiendo bajo bandera francesa en la Segunda Guerra Mundial, entre ellos los quince musulmanes cuyos nichos fueron profanados.
El Ministerio de Interior francés ha emitido un comunicado en el que su titular, Dominique de Villepin, ha condenado “con la máxima firmeza” esta profanación y expresó su “solidaridad” con la comunidad musulmana y las asociaciones de ex combatientes afectadas por “este nuevo acto de vandalismo”. Además, ha informado de que todos los medios están ya movilizados para identificar y perseguir a los autores de este acto que reviste “una especial gravedad”.
También el presidente Jacques Chirac ha querido condenar esta “cobarde profanación” y pidió a los responsables de la comunidad musulmana que estén “seguros de la movilización de las fuerzas públicas para identificar y castigar a los autores”.
Por su parte, el rector de la gran mosquea de Estrasburgo, Abdalá Boussouf, ha declarado que “estamos indignados por este undécimo acto de barbarie, racismo y xenofobia”, y quiere más medidas concretas para evitar que sigan reproduciéndose: “pido resultados, no puedo seguir contentándome con condenas y mensajes de solidaridad”
