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Dos legislaturas de ridículos internacionales

Dos legislaturas de ridículos internacionales para olvidar que, sin embargo, conviene recordar.

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Desde que accedió al poder en 2004, Rodríguez Zapatero ha querido hacer de su política exterior una seña de identidad de su gobierno. Sin ir más lejos, una de sus primeras decisiones al llegar a la Moncloa fue retirar de forma unilateral las tropas de Irak. Antes ya se había quedado sentado ante la bandera de EEUU, a quien señalaba como el culpable de los males que aquejaban al mundo cuando era Bush quien gobernaba en aquel país.

Pero en estos siete años de gobierno, Zapatero ha viajado mucho y ha participado en numerosos encuentros y cumbres internacionales en las que ha tenido oportunidad de hacer declaraciones solemnes y en las que ha ofrecido momentos para el recuerdo. La última, esa búsqueda nerviosa de su sitio para la foto de la última cumbre de la OTAN en Lisboa. Buscaba y buscaba el presidente junto a Sarkozy u Obama sin éxito. Finalmente, uno de los miembros de la organización tuvo que señalarle su sitio en uno de los extremos del grupo. Pero hay otros muchos momentos y declaraciones. Sirva esta pequeña muestra para recordar algunos de los ridículos internacionales del presidente.

19 de septiembre de 2005. El recuento electoral en Alemania había terminado y Ángela Merkel se alzaba con la victoria, aunque no con el apoyo suficiente como para gobernar en solitario. Zapatero no dudó un minuto en calificar de "fracaso" el resultado cosechado por la candidata del CDU. No fue en una cumbre internacional. Las declaraciones las hizo en Madrid. En una rueda de prensa, hacía balance de los resultados en Alemania y dijo que si se comparaban los resultados con los datos de las últimas encuestas, "se puede constatar el fracaso del proyecto político de Merkel".

Ahora, es precisamente la "fracasada" Merkel quien tiene que telefonear al presidente y pedirle que haga recortes importantes ante las dudas que se ciernen sobre la economía española.

4 de abril de 2008. Por aquellas fechas se celebraba una cumbre de la OTAN en Bucarest. Lamentablemente la noticia de aquel cónclave nada tuvo que ver con la política de defensa del Tratado del Atlántico Norte, o sobre los escudos antimisiles, o los problemas en el conflicto de Afganistán. En España no se hablaba de otra cosa que de las imágenes de Zapatero sólo y dormido en una mesa vacía y a cierta distancia del grupo de líderes de la alianza debatiendo informalmente. De la Vega justificó al presidente y Moratinos trató de quitar hierro al asunto diciendo que "a veces le pillan a uno mirando hacia otro lado".

24 de septiembre de 2008. Cuando la crisis económica ya era una realidad en España pese al empeño del presidente por negarla -ahora dice que fue un error entrar en ese "debate"-, Zapatero, de gira por Nueva York, se reunía en La Gran Manzana con un selecto grupo de ejecutivos estadounidenses. Ante todos ellos no dudaba en decir que "España cuenta con el sistema financiero más sólido del mundo". No contento con ello, bromeó con haber superado a Italia en renta per cápita y se comprometió a "superar en renta per cápita a Francia en 3 ó 4 años". Añadió que España lo conseguiría pese a que "eso no le guste oírlo a mi amigo Sarkozy".

23 de septiembre de 2009. Un año después de aquello, Zapatero acudía de nuevo a Nueva York, a la Asamblea General de Naciones Unidas. Allí, y con un tono muy solemne, aseguraba que "el cambio climático es una de las causas de la recesión". No contento con ello, también dijo que "lo que tenemos que preguntarnos no es lo que Obama pueda hacer por nosotros, sino lo que nosotros podemos hacer por Obama".

17 de diciembre de 2009. Hace algo menos de un año, Zapatero acudía a la cumbre del clima en Copenhague. Tocaba hablar de uno de sus temas predilectos. No en vano, había aprobado una Ley de Economía Sostenible y entendía que el cambio climático era causante de la crisis. Allí, en su intervención, soltó otra de sus frases para el recuerdo: "La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento".

10 de junio de 2010. El pasado verano Zapatero tuvo que soportar un bochornoso encuentro con el primer ministro de Italia, esa potencia de la que alardeaba haber superado en renta per cápita. Acababa de visitar al Papa. Es costumbre que los líderes internacionales no visiten al Jefe de Estado del Vaticano y al presidente del gobierno de Italia el mismo día, pero Zapatero se lo saltó. Tras saludar a Benedicto XVI, el presidente español acudió en visita oficial al Palazzo Chigi (sede del Gobierno de la nación) a ver a Berlusconi. Éste le dejó plantado en la rueda de prensa tras saludar a los periodistas. Berlusconi dijo que se despedía de él "como un santo" por haber saludado al Papa.

13 de septiembre de 2010. Se celebraba en Oslo un Foro sobre crecimiento y empleo organizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Trabajo (OIT). Allá que fue Zapatero y pronunció un discurso imposible. Dijo que "la peor de las crisis es el pesimismo" y elaboró una teoría sobre cómo debemos referirnos a los parados. Según señaló, los desempleados que están recibiendo formación no deben considerarse parados porque "están trabajando para el país". Decía que era necesario tener una "visión distinta" de lo que es considerado empleo y desempleo como consecuencia de la crisis económica.

21 de septiembre de 2010. Días después, Zapatero coincidió con el Rey de Marruecos, Mohamed VI, en la sede de Naciones Unidas. El encuentro bilateral entre ambos se resume en la frase que dijo el presidente español al sultán ante los fotógrafos: "Lo más importante es la foto". No hablaron de Melilla ni del Sáhara sino de "respeto" y "buena voluntad". Curiosamente, los mismos términos en los que se comunican ahora en la crisis del Sáhara.

22 de septiembre de 2010. En esta ocasión no se trataba de una cumbre internacional, sino de una entrevista para el prestigioso diario Wall Street Journal. En esta entrevista daba por finiquitada la crisis de deuda en España y en la Unión Europea. Curiosamente, las tensiones en Grecia se han visto acompañadas por dudas en toda las deudas de los países periféricos. Irlanda tenía que solicitar ser rescatada y ahora todos los ojos se ponen en Portugal y España.

20 de noviembre de 2010. En la cumbre de la OTAN en Lisboa, a la hora de la foto oficial, mientras los líderes se iban colocando en sus respectivos sitios mientras entablaban conversaciones amigablemente, se observa a uno de los líderes perdido entre el tumulto. Era Zapatero, no encontraba su sitio. Tras un rato buscando y preguntando a Sarkozy por su lugar, un miembro de la organización le indica que tenía que colocarse en uno de los extremos del grupo.

Como decimos, se trata únicamente de unos ejemplos, no todos. En cualquier caso, ilustran algunos de los ridículos más sonados del presidente español en su faceta más internacional.

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