L D (EFE)
La presentación ante los periodistas, en el frontón Labrit de Pamplona y sin opción a realizar preguntas, consistió en la lectura del documento de compromisos de “Autodeterminaziorako bilgunea” (AuB), en el que se señala que “es el derecho de autodeterminación y su reconocimiento el fundamento principal y nexo de unión de nuestra dinámica política”, aunque no se alude a la constitución de ninguna plataforma electoral.
La lectura del documento, en euskera, castellano y francés, fue refrendada por los aplausos de los miembros del foro, entre quienes se encontraban dirigentes de la suspendida Batasuna como Arnaldo Otegi, Joseba Permach, Pernando Barrena o Antton Morcillo y el secretario general de LAB Rafa Díez, a quienes en la firma del documento acompañan personas de ámbitos diversos como los colectivos sociales, el deporte, la universidad o la música.
La propuesta se basa en cinco puntos, como son la apuesta por la “construcción de la autodeterminación”, por una “solución democrática del conflicto” vasco que retoma el programa del Pacto de Estella y en contra de “las agresiones” culturales y políticas que a su juicio sufren los ciudadanos vascos. Ninguna novedad con respecto a las tesis de la suspendida Batasuna, tampoco con respecto a los que prestan su cara: las fines, los mismos que los de los etarras.
La “transformación social y la igualdad” entre los vascos y la potenciación del euskera y la cultura vasca completan los “cinco pilares” donde se sustenta la oferta política para burlar la suspensión de Batasuna decretada por el juez Garzón y el cerco político del Gobierno, con el apoyo mayoritario del Congreso.
La lectura del documento, en euskera, castellano y francés, fue refrendada por los aplausos de los miembros del foro, entre quienes se encontraban dirigentes de la suspendida Batasuna como Arnaldo Otegi, Joseba Permach, Pernando Barrena o Antton Morcillo y el secretario general de LAB Rafa Díez, a quienes en la firma del documento acompañan personas de ámbitos diversos como los colectivos sociales, el deporte, la universidad o la música.
La propuesta se basa en cinco puntos, como son la apuesta por la “construcción de la autodeterminación”, por una “solución democrática del conflicto” vasco que retoma el programa del Pacto de Estella y en contra de “las agresiones” culturales y políticas que a su juicio sufren los ciudadanos vascos. Ninguna novedad con respecto a las tesis de la suspendida Batasuna, tampoco con respecto a los que prestan su cara: las fines, los mismos que los de los etarras.
La “transformación social y la igualdad” entre los vascos y la potenciación del euskera y la cultura vasca completan los “cinco pilares” donde se sustenta la oferta política para burlar la suspensión de Batasuna decretada por el juez Garzón y el cerco político del Gobierno, con el apoyo mayoritario del Congreso.
