(Libertad Digital) Ha dicho Carod Rovira que hablaría "con el mismo diablo si fuera necesario" con tal de acabar con el terrorismo en Cataluña (en su petición no pedía nada para el resto de España). Hablar con el diablo es precisamente lo que ha hecho.
La postura de ERC de oponerse a la ilegalización de Batasuna y a la Ley de Partidos cobra ahora más importancia teniendo en cuenta que sus líderes se habían entrevistado con Batasuna como única mediadora de ETA. Esto es precisamente lo que se quiere demostrar a través de la Ley que aprobó masivamente el Parlamento y a la que se opuso ERC en pago al favor de la mediación.
Querían pedirles el fin de los atentados en Cataluña. Pero la razón era más interesada de lo que ahora expone Carod Rovira. Los atentados de ETA en Cataluña perjudicaban la imagen del independentismo catalán. Otegi le dijo a Rovira que la vía habitual era enviar una carta a ETA y admite que eso mismo se lo dijo a Madrazo cuando solitó al líder batasuno una entrevista con ETA. Carod ha admitido, en declaraciones a Cataluña Radio, que mantuvo conversaciones con el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, como revela este lunes el diario ABC. Su objetivo, ha señalado, era “hacer llegar nuestro rechazo total y absoluto de la violencia y nuestra condena del terrorismo”. El dirigente de Esquerra ha explicado que su formación política “tiene una prioridad, que es Cataluña y la sociedad catalana”, por lo que “el objetivo de un partido político catalán debe ser evitar a través de todos los procedimientos que haga falta que ETA continúe actuando en Cataluña”. El dirigente catalán ha negado que Batasuna exigiera algo a cambio de transmitir a la organización terrorista el mensaje de ERC y ha puntualizado que su partido es “democrático y se reúne con quien cree oportuno en cada momento”.
A cambio promete contactos con CDC y el PSC
Como en toda negociación, para obtener el favor hay que prometer algo. Los republicanos catalanes pondrían a disposición de la izquierda abertzale su influencia en grupos de opinión, intelectuales y medios de comunicación. Y lo que es más importante, Carod puso como ejemplo de su oferta entrevistas de Batasuna con el entorno de CiU, en concreto con Pere Esteve. Cuenta ABC que los socialistas catalanes también entraban en el ofrecimiento a cambio de la entrevista. Este pasado fin de semana, Maragall (PSC) se desmarcaba de la línea del partido y criticaba la ilegalización. Otegi se comprometió pues a cerrar la entrevista ERC-ETA a la que su formación Batasuna no acudiría.
El pago del favor: ERC en el día del debate sobre la ilegalización
Los argumentos de Joan Puigcercós (ERC) fueron lo más parecido a lo que defiende la propia Batasuna haciendo gala de un independentismo sin límites y defendiendo que en el País Vasco existe un conflicto político. Su ejemplo era lamentable en aquella jornada parlamentaria histórica: "Los motivos de PP y PSOE para la ilegalización hablan de la no condena de los atentados. ERC pide acción judiciales también contra quienes no condenaron el terrorismo de la dictadura de Franco o contra quienes jalean el terrorismo de Estado".
Las entrevistas
El primer encuentro preparatorio tuvo lugar el 28 de enero del pasado año, en la localidad guipuzcoana de Eibar y estuvieron presentes ex militantes de ETA y el secretario general de Esquerra Republicana de Cataluña, José Luis Carod-Rovira. El intermediario fue el dirigente de ERC, Carles García Solé, que fue integrante de la organización terrorista Frente de Liberación Catalán. Los ex etarras dejaron constancia de que no podían organizar un encuentro con la dirección terrorista y dejaron en manos de Batasuna esta posibilidad. Así, el 21 de julio de 2001, los dirigentes de Esquerra se reunieron en Amorebieta (Guipúzcoa) con el portavoz de la formación proetarra y el parlamentario Joseba Álvarez Forcada.
Carod-Rovira expuso a Otegi la preocupación de su partido por los efectos de los atentados en Cataluña durante 2000, especialmente el asesinato del catedrático y ex ministro socialista Ernest Lluch. Según el líder republicano, esos atentados habían perjudicado gravemente la imagen del nacionalismo vasco ante la opinión pública catalana y, en consecuencia, la del independentismo catalán. Rovira quería que Otegi mediara ante la dirección de ETA para tener un encuentro directo y pedir a la banda terrorista una tregua para Cataluña.
A cambio promete contactos con CDC y el PSC
Como en toda negociación, para obtener el favor hay que prometer algo. Los republicanos catalanes pondrían a disposición de la izquierda abertzale su influencia en grupos de opinión, intelectuales y medios de comunicación. Y lo que es más importante, Carod puso como ejemplo de su oferta entrevistas de Batasuna con el entorno de CiU, en concreto con Pere Esteve. Cuenta ABC que los socialistas catalanes también entraban en el ofrecimiento a cambio de la entrevista. Este pasado fin de semana, Maragall (PSC) se desmarcaba de la línea del partido y criticaba la ilegalización. Otegi se comprometió pues a cerrar la entrevista ERC-ETA a la que su formación Batasuna no acudiría.
El pago del favor: ERC en el día del debate sobre la ilegalización
Los argumentos de Joan Puigcercós (ERC) fueron lo más parecido a lo que defiende la propia Batasuna haciendo gala de un independentismo sin límites y defendiendo que en el País Vasco existe un conflicto político. Su ejemplo era lamentable en aquella jornada parlamentaria histórica: "Los motivos de PP y PSOE para la ilegalización hablan de la no condena de los atentados. ERC pide acción judiciales también contra quienes no condenaron el terrorismo de la dictadura de Franco o contra quienes jalean el terrorismo de Estado".
Las entrevistas
El primer encuentro preparatorio tuvo lugar el 28 de enero del pasado año, en la localidad guipuzcoana de Eibar y estuvieron presentes ex militantes de ETA y el secretario general de Esquerra Republicana de Cataluña, José Luis Carod-Rovira. El intermediario fue el dirigente de ERC, Carles García Solé, que fue integrante de la organización terrorista Frente de Liberación Catalán. Los ex etarras dejaron constancia de que no podían organizar un encuentro con la dirección terrorista y dejaron en manos de Batasuna esta posibilidad. Así, el 21 de julio de 2001, los dirigentes de Esquerra se reunieron en Amorebieta (Guipúzcoa) con el portavoz de la formación proetarra y el parlamentario Joseba Álvarez Forcada.
Carod-Rovira expuso a Otegi la preocupación de su partido por los efectos de los atentados en Cataluña durante 2000, especialmente el asesinato del catedrático y ex ministro socialista Ernest Lluch. Según el líder republicano, esos atentados habían perjudicado gravemente la imagen del nacionalismo vasco ante la opinión pública catalana y, en consecuencia, la del independentismo catalán. Rovira quería que Otegi mediara ante la dirección de ETA para tener un encuentro directo y pedir a la banda terrorista una tregua para Cataluña.
