L D (EFE)
Lago compareció este martes como testigo protegido en la vista oral que se inició el lunes en la Audiencia Provincial de Álava por estas presuntas escuchas, por las que están acusados cuatro supuestos agentes de la inteligencia militar y los ex directores del Cesid Emilio Alonso Manglano y Javier Calderón. En la sesión de este martes, además de Lago, que fue jefe de operaciones del Cesid entre 1993 y el año pasado, declararon sus antecesores en el cargo, Juan Alberto Perote y Manuel López, así como otros seis testigos protegidos pertenecientes a la Policía judicial que participaron en la recogida de pruebas e instrucción del caso.
Lago aclaró que por tratarse de materia clasificada como secreto no podía hablar de "cuestiones operativas", aunque afirmó que "no conocía" que un agente del Centro hubiera comprado el piso ubicado sobre la sede de HB en Vitoria sobre el que, supuestamente, se realizaron las escuchas y que de esa dependencia no tenía "ninguna constancia".
Lago, que en un primer momento afirmó no conocer a ninguno de los supuestos agentes acusados ni que, por lo tanto, hubieran dependido funcionalmente de él, reconoció luego que creía haber visto en una ocasión en las oficinas del Centro, "no sé en calidad de qué", a uno de los dos acusados por el Fiscal, Mario Cantero. Sobre el segundo y último acusado por el Ministerio público, el guardia civil Francisco Buján, Lago también reconoció que creía conocerle desde mediados de la década de 1980, pero que desde entonces no le había visto, aunque afirmó no saber "en absoluto" si estaba o había estado adscrito al Cesid.
En su declaración, el jefe de la Agrupación Operativa del Cesid hasta 1991, Juan Alberto Perote, afirmó que este Centro no hacía escuchas "directas" o "estáticas", como las que presuntamente sufrió HB en Vitoria, sino que realizaba este tipo de actuaciones de forma aleatoria, como por las que fue condenado. Perote reconoció haber mandado un operativo de seguimiento del Cesid contra Herri Batasuna, pero exclusivamente hacia una persona concreta, Felipe San Epifanio "Pipe", detenido luego como presunto integrante de un comando de ETA.
Preguntado por el dispositivo de escuchas a la sede de Herri Batasuna en Vitoria, del que se desconoce cuándo pudo comenzar, Perote afirmó que "no tenía ni idea de los hechos" hasta que los conoció por los medios de comunicación y aseguró que no conocía a ninguno de los acusados, excepto a los dos ex directores.
Lago aclaró que por tratarse de materia clasificada como secreto no podía hablar de "cuestiones operativas", aunque afirmó que "no conocía" que un agente del Centro hubiera comprado el piso ubicado sobre la sede de HB en Vitoria sobre el que, supuestamente, se realizaron las escuchas y que de esa dependencia no tenía "ninguna constancia".
Lago, que en un primer momento afirmó no conocer a ninguno de los supuestos agentes acusados ni que, por lo tanto, hubieran dependido funcionalmente de él, reconoció luego que creía haber visto en una ocasión en las oficinas del Centro, "no sé en calidad de qué", a uno de los dos acusados por el Fiscal, Mario Cantero. Sobre el segundo y último acusado por el Ministerio público, el guardia civil Francisco Buján, Lago también reconoció que creía conocerle desde mediados de la década de 1980, pero que desde entonces no le había visto, aunque afirmó no saber "en absoluto" si estaba o había estado adscrito al Cesid.
En su declaración, el jefe de la Agrupación Operativa del Cesid hasta 1991, Juan Alberto Perote, afirmó que este Centro no hacía escuchas "directas" o "estáticas", como las que presuntamente sufrió HB en Vitoria, sino que realizaba este tipo de actuaciones de forma aleatoria, como por las que fue condenado. Perote reconoció haber mandado un operativo de seguimiento del Cesid contra Herri Batasuna, pero exclusivamente hacia una persona concreta, Felipe San Epifanio "Pipe", detenido luego como presunto integrante de un comando de ETA.
Preguntado por el dispositivo de escuchas a la sede de Herri Batasuna en Vitoria, del que se desconoce cuándo pudo comenzar, Perote afirmó que "no tenía ni idea de los hechos" hasta que los conoció por los medios de comunicación y aseguró que no conocía a ninguno de los acusados, excepto a los dos ex directores.
