L D (EFE)
José María Aznar y su familia viajaron a la isla a bordo de un avión oficial. En el aeropuerto de Mahón, el presidente y su esposa, acompañados por su hijo Alonso, fueron recibidos por el delegado del Gobierno en Baleares, Miquel Ramis, y la directora insular, Juana Francisca Pons Vila.
Tras la breve bienvenida, Aznar se puso al volante de un vehículo todo-terreno en el que salió en dirección al municipio de Ferreries, localidad en que el matrimonio ha alquilado una casa de campo rodeada de treinta hectáreas de terreno particular a escasa distancia del parque natural de Cala Mitjana. La casa, conocida como Son Camaró, es una antigua edificación rústica acondicionada para la vida moderna que cuenta con un amplio jardín y una piscina, donde el presidente y su familia podrán descansar durante las próximas semanas.
A última hora de la tarde, el matrimonio Aznar, junto a Alonso, su hijo menor, recibió a los medios de comunicación en un encuentro informal, en el que les confesó que pretende pasar unas vacaciones "muy tranquilas" con su familia y que no piensa recibir apenas invitados, ni la visita de "sucesores ni pretendientes". José María Aznar también expresó su alegría por estar de vuelta en Menorca, tras "un año duro, pero que termina muy bien" y aseguró que dedicará su mes de descanso a leer y a navegar.
Tras la breve bienvenida, Aznar se puso al volante de un vehículo todo-terreno en el que salió en dirección al municipio de Ferreries, localidad en que el matrimonio ha alquilado una casa de campo rodeada de treinta hectáreas de terreno particular a escasa distancia del parque natural de Cala Mitjana. La casa, conocida como Son Camaró, es una antigua edificación rústica acondicionada para la vida moderna que cuenta con un amplio jardín y una piscina, donde el presidente y su familia podrán descansar durante las próximas semanas.
A última hora de la tarde, el matrimonio Aznar, junto a Alonso, su hijo menor, recibió a los medios de comunicación en un encuentro informal, en el que les confesó que pretende pasar unas vacaciones "muy tranquilas" con su familia y que no piensa recibir apenas invitados, ni la visita de "sucesores ni pretendientes". José María Aznar también expresó su alegría por estar de vuelta en Menorca, tras "un año duro, pero que termina muy bien" y aseguró que dedicará su mes de descanso a leer y a navegar.
