L D (EFE) "Darle ánimos, aplaudid, que se sienta apoyado", decía una de las simpatizantes del Partido Popular a las personas que la acompañaban. José María Aznar, que vestía de forma informal, saludó a todos los miembros de la mesa electoral aunque no hizo declaraciones a los periodistas que le esperaban.
Con besos, abrazos, palabras de animo y la firma de numerosos autógrafos a los seguidores populares, muchos con lágrimas en los ojos, el matrimonio abandonó el colegio electoral rodeados también de cámaras de televisión y fotógrafos. Los ciudadanos allí congregados le despidieron con gritos de "¡Presidente!, ¡Presidente!".
