L D (Agencias)
La encuesta del Instituto de Análisis Industrial y Financiero trata de comprobar los efectos a medio y corto plazo del "Plan Ibarretxe". El informe sostiene que ambas posibilidades "pueden perjudicar seriamente a la economía vasca, pues pueden implicar tanto la pérdida de actividad como de empleo, con una reducción de ingresos fiscales para las haciendas forales".
El estudio ha sido realizado por Mikel Buesa, hermano del presidente del PSE en Álava asesinado por ETA, Joost Heijs, Thomas Baumert y Mónica Martínez Pellitero, para la Universidad Complutense de Madrid. El informe advierte de que el proyecto secesionista puede "implicar importantes pérdidas" para las empresas, debido a la fuerte interrelación que tienen éstas con el mercado nacional español. Entre los datos que reflejan este vínculo está el de las exportaciones de bienes y servicios que realizan las empresas vascas. El 54,3 por ciento de éstas se produce en el resto de las regiones españolas. El mercado principal para las empresas vascas son el nacional y el extranjero que suman el 80,3 por ciento, según la encuesta, mientras que sólo el 19,7 por ciento del producto se vende en la propia Comunidad Autónoma. Además, la incidencia es mayor entre las empresas que tienen capital extranjero o que se integran en grupos, ya que tienen su principal mercado fuera del País Vasco.
A corto plazo, más del 55 por ciento de los encuestados considera que el plan Ibarretxe tiene una incidencia negativa y sólo una décima parte ve en ella un elemento positivo. A largo plazo, aumenta hasta un 57 por ciento de los consultados que prevén incidencia negativa y se incrementa también hasta el 22 por ciento los que creen que será positiva. El estudio señala que estos porcentajes demuestran que "tiende a verse como perjudicial para las empresas vascas" el plan.
El estudio ha sido realizado por Mikel Buesa, hermano del presidente del PSE en Álava asesinado por ETA, Joost Heijs, Thomas Baumert y Mónica Martínez Pellitero, para la Universidad Complutense de Madrid. El informe advierte de que el proyecto secesionista puede "implicar importantes pérdidas" para las empresas, debido a la fuerte interrelación que tienen éstas con el mercado nacional español. Entre los datos que reflejan este vínculo está el de las exportaciones de bienes y servicios que realizan las empresas vascas. El 54,3 por ciento de éstas se produce en el resto de las regiones españolas. El mercado principal para las empresas vascas son el nacional y el extranjero que suman el 80,3 por ciento, según la encuesta, mientras que sólo el 19,7 por ciento del producto se vende en la propia Comunidad Autónoma. Además, la incidencia es mayor entre las empresas que tienen capital extranjero o que se integran en grupos, ya que tienen su principal mercado fuera del País Vasco.
A corto plazo, más del 55 por ciento de los encuestados considera que el plan Ibarretxe tiene una incidencia negativa y sólo una décima parte ve en ella un elemento positivo. A largo plazo, aumenta hasta un 57 por ciento de los consultados que prevén incidencia negativa y se incrementa también hasta el 22 por ciento los que creen que será positiva. El estudio señala que estos porcentajes demuestran que "tiende a verse como perjudicial para las empresas vascas" el plan.
