
L D (EFE) El comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, dijo este jueves que creer haber leído, entre los documentos de la Comisaría General que ha revisado para declarar ante el Congreso, que la tarjeta prepago del teléfono móvil hallado en la mochila desactivada por los TEDAX pudo llegar a la Unidad Central de Información Exterior (UCIE), que investiga el terrorismo islamista, en torno a las diez de la mañana del día 12 de marzo.
Santano compareció en la comisión parlamentaria del 11-M, en la que también afirmó que las actas policiales de la Comisaría de Policía de Alcalá de Henares redactadas con motivo de la localización de la furgoneta utilizada por los terroristas no reflejan el hallazgo de detonadores ni de cintas durante la inspección que se practicó en esa localidad.
El portero de la finca de Alcalá que esa mañana vio a los supuestos terroristas, Luis Garrudo, dijo el martes en la comisión que antes de que el vehículo fuera trasladado a las dependencias policiales de Canillas en la capital, escuchó que habían sido hallados detonadores y cintas.
La mochila donde se halló el teléfono móvil con el que se pretendía activar el explosivo fue desactivada en la madrugada del día 12 y después fue examinada por la Policía Científica, aunque más tarde –Santano cree que entre las 10 y las 10:30 horas de ese día– llegó a la UCIE desde la Comisaría General de Información. Precisamente, el máximo responsable de la UCIE, Mariano Rayón, no pudo precisar en su comparecencia del miércoles en la comisión a qué hora le llegó la citada tarjeta. "Creo que me llega vía mis superiores. Tenga en cuenta que la tarjeta hace un recorrido y viene de arriba abajo", dijo.
Durante la comparecencia de Santano, los diputados solicitaron que sea entregado a la comisión el documento que acredita la entrega de la tarjeta a la Comisaría General de Información y desde ésta a la UCIE, unidad que, según Rayón, se hizo cargo de la instrucción de las investigaciones a las tres de la tarde del sábado día 13.
En la sesión del jueves, Santano, que en el momento de los atentados era el máximo responsable de la Brigada Provincial de Policía Científica de Madrid, leyó el acta redactada en la comisaría de Alcalá en la que se da cuenta de la primera inspección de la furgoneta, tanto por parte de los agentes como de los perros adiestrados en detección de explosivos, y en ella no se refleja que fuera hallado ningún objeto sospechoso.
Santano compareció en la comisión parlamentaria del 11-M, en la que también afirmó que las actas policiales de la Comisaría de Policía de Alcalá de Henares redactadas con motivo de la localización de la furgoneta utilizada por los terroristas no reflejan el hallazgo de detonadores ni de cintas durante la inspección que se practicó en esa localidad.
El portero de la finca de Alcalá que esa mañana vio a los supuestos terroristas, Luis Garrudo, dijo el martes en la comisión que antes de que el vehículo fuera trasladado a las dependencias policiales de Canillas en la capital, escuchó que habían sido hallados detonadores y cintas.
La mochila donde se halló el teléfono móvil con el que se pretendía activar el explosivo fue desactivada en la madrugada del día 12 y después fue examinada por la Policía Científica, aunque más tarde –Santano cree que entre las 10 y las 10:30 horas de ese día– llegó a la UCIE desde la Comisaría General de Información. Precisamente, el máximo responsable de la UCIE, Mariano Rayón, no pudo precisar en su comparecencia del miércoles en la comisión a qué hora le llegó la citada tarjeta. "Creo que me llega vía mis superiores. Tenga en cuenta que la tarjeta hace un recorrido y viene de arriba abajo", dijo.
Durante la comparecencia de Santano, los diputados solicitaron que sea entregado a la comisión el documento que acredita la entrega de la tarjeta a la Comisaría General de Información y desde ésta a la UCIE, unidad que, según Rayón, se hizo cargo de la instrucción de las investigaciones a las tres de la tarde del sábado día 13.
En la sesión del jueves, Santano, que en el momento de los atentados era el máximo responsable de la Brigada Provincial de Policía Científica de Madrid, leyó el acta redactada en la comisaría de Alcalá en la que se da cuenta de la primera inspección de la furgoneta, tanto por parte de los agentes como de los perros adiestrados en detección de explosivos, y en ella no se refleja que fuera hallado ningún objeto sospechoso.
Santano recibió una llamada del comisario de Alcalá, Eduardo Blanco , a las 14:10 horas del día 11 para informarle de que la furgoneta iba a ser trasladada a las dependencias de la Brigada Provincial de Policía Científica, pero inmediatamente dos llamadas de la Comisaría General le ordenaron que fuera llevada a Canillas. Para Santano, este cambio en el lugar del traslado no resulta "extraño" toda vez que la furgoneta podría estar relacionada con los atentados.
También se refirió a los retratos-robot de los posibles autores de la masacre elaborados por la Comisaría General de Policía Científica y, aunque en ese momento no era su responsable, confirmó que el mismo día 12 se elaboraron dos –en uno se describía a una persona de posible origen árabe–, otro el día 17 y otros dos el día 25 de marzo. Santano manifestó que en ningún momento los policías de su brigada recibieron orden alguna para colaborar en la identificación de un posible terrorista suicida entre los cadáveres de la masacre.
