L D (EFE)
Muñoz afirma, a través de una carta abierta publicada en el diario municipal gratuito "La Tribuna", que se "tragó el sapo" de acudir a la televisión porque Gil iba a ofrecer su "particularísima versión de los hechos, me tiró el guante y lo recogí". Sostiene en su carta que "había que estar por respeto al pueblo y defendiendo los intereses de esas personas que hace dos meses creyeron en mí", aunque reconoce que se enfrentó a alguien "más ducho en esos menesteres, ya que está acostumbrado a los medios" mientras que él es "sencillamente un español católico, trabajador y sentimental, una persona del pueblo" que alcanzó la fama nacional por su relación con la tonadillera Isabel Pantoja.
El alcalde marbellí reconoce que esa "especie de debate" fue un "circo, porque no era el foro adecuado", pero insiste en que "había que estar para evitar que los ciudadanos fueran manipulados e intoxicados percibiendo mensajes que no son más que groseras justificaciones". Además, admite que el programa no dio una "imagen amable de Marbella, no demostró la realidad en la que vivimos, fue un bajonerío en el que se puso en duda mi lealtad a un ex alcalde por el que me he sentado innumerables veces en el banquillo". En su escrito, acusa a Gil de "intentar otorgar a dedo y porque le da la gana" a la socialista Isabel García Marcos y a Carlos Fernández (Partido Andalucista) "un lugar preponderante como regidores del destino de unos marbelleros que detestan a estos personajes", lo que considera "una bajeza".
También asevera que lo que ha motivado la moción de censura en su contra es su "firme propósito" de aprobar un "buen" Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) "de acuerdo" con la Junta de Andalucía y el haber "destronado" al gerente de Urbanismo en su afán por inaugurar una "nueva etapa" en la que se ha topado con "el escollo de la ambición y de los intereses personalistas", que se comprometió a salvar.
El alcalde marbellí reconoce que esa "especie de debate" fue un "circo, porque no era el foro adecuado", pero insiste en que "había que estar para evitar que los ciudadanos fueran manipulados e intoxicados percibiendo mensajes que no son más que groseras justificaciones". Además, admite que el programa no dio una "imagen amable de Marbella, no demostró la realidad en la que vivimos, fue un bajonerío en el que se puso en duda mi lealtad a un ex alcalde por el que me he sentado innumerables veces en el banquillo". En su escrito, acusa a Gil de "intentar otorgar a dedo y porque le da la gana" a la socialista Isabel García Marcos y a Carlos Fernández (Partido Andalucista) "un lugar preponderante como regidores del destino de unos marbelleros que detestan a estos personajes", lo que considera "una bajeza".
También asevera que lo que ha motivado la moción de censura en su contra es su "firme propósito" de aprobar un "buen" Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) "de acuerdo" con la Junta de Andalucía y el haber "destronado" al gerente de Urbanismo en su afán por inaugurar una "nueva etapa" en la que se ha topado con "el escollo de la ambición y de los intereses personalistas", que se comprometió a salvar.
