L D (Agencias)
El vicealcalde de Madrid, mano derecha de Gallardón, Manuel Cobo, denunció que algunos sectores del PP trataban de perjudicar la carrera de su jefe por la sucesión. A juzgar por las "señales" del alcalde-presidente regional hacia el PSOE y su preocupación por no poder compatibilizar tanto cargo con la carrera sucesoria. Esa era, al menos, la versión del periodista Raúl Heras, "único periodista" presente en la fiesta de toma de posesión de Bono. Cobo se convertía en noticia este lunes por una información de la revista Interviú que le atribuía su presencia en media docena de sociedades inmobiliarias de su padre. Pero los micrófonos de la cadena SER se quedaron con otro titular que les brindó el vicealcalde (sólo lo dijo en esta emisora ya que en la COPE, minutos después, la sucesión no apareció por ningún lado) y que se refería a las puñaladas sucesorias.
Zapatero y Llamazares tenían ya el terreno abonado para hablar de una “guerra interna” en el PP que podía poner en peligro las instituciones madrileñas. Simancas tampoco tardó en sumarse a esta campaña. Arenas compareció tras reunirse con el propio Cobo y destacó la cohesión en el PP. Un día después, desde Bruselas, el mensaje del ministro de Economía y aspirante declarado a suceder a Aznar ha sido el mismo.
Tras Esperanza, hablan Rato y Rajoy
La primera en no dudar sobre su reacción fue Esperanza Aguirre. Recordó que ella también ha sido objeto de informaciones y jamás se le ha ocurrido pensar en una conspiración. Ya este martes Rato ha dicho que “carece de fundamento” sostener que haya personas en el PP que quieran perjudicar a Alberto Ruiz Gallardón. En una breve declaración antes de participar en la reunión del Ecofin, el ministro ha apuntado que “ese tipo de acusaciones me parece que están carentes de fundamento”. Según el ministro, “no sólo Alberto Ruiz Gallardón sino el resto de los militantes del PP son extremadamente leales y solidarios unos con los otros como hemos demostrado en otras ocasiones y por tanto ese tipo de acusaciones me parece que están carentes de fundamento”.
Poco después, otro de los posibles sucesores de Aznar, Mariano Rajoy , que se resiste a un pronunciamiento más claro sobre sus propósitos, insistía en que no hay motivos para hablar de “zancadillas” a Gallardón. En declaraciones a la COPE , el vicepresidente primero ha considerado “lógico” el enfado del vicealcalde de Madrid, pero ha pedido que “no olvidemos de dónde nace esta crisis y que todos actuemos a partir de ahora con el mayor equilibrio y sensatez posible”.
Ante la pregunta de si existen “navajeos en el PP” por la sucesión de José María Aznar, respondió que “hasta donde yo sé, no”. “Creo que nosotros hemos llevado esto (la sucesión) de una manera bastante razonable y tengo la firme convicción de que lo vamos a llevar igual hasta el final. En este sentido, y a pesar de algunas cosas que salen de vez en cuando, veo que el partido está funcionando con bastante unidad y con criterio y con respeto y por tanto no es un asunto que me genere una preocupación mayor”, ha señalado.
Con mayor o menor dureza, el PP ha querido hacer llegar a Manuel Cobo que en la sucesión no hay nervios o zancadillas, ni desde los propios candidatos ni desde sus equipos como sugirió el vicealcalde. Pero el ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué –más volcado en su carrera catalana– tras considerar que "no es bueno ponerse nervioso" con la sucesión de Aznar, matizó que "hay que respetar lo que ha dicho Manuel Cobo en esos temas que le pueden afectar personalmente".
Arenas aclara quién debe ser el adversario
El secretario general del PP ha dicho que “no debemos equivocarnos”, ya que los que quieren “desgastar” al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, son “el PSOE y nuestros adversarios”, quienes pretenden introducir “cizaña” en la vida política diaria de los populares. Pero “van a pinchar en hueso”, ha señalado, ya que considera que el PP se va a mantener como una organización “cohesionada y unida”. “Y el partido va a seguir siéndolo, independientemente de que haya una declaración que sea más o menos afortunada. Y todos tenemos en ocasiones mayor o menor fortuna”, ha apuntado en referencia a las palabras de Cobo.
Zapatero y Llamazares tenían ya el terreno abonado para hablar de una “guerra interna” en el PP que podía poner en peligro las instituciones madrileñas. Simancas tampoco tardó en sumarse a esta campaña. Arenas compareció tras reunirse con el propio Cobo y destacó la cohesión en el PP. Un día después, desde Bruselas, el mensaje del ministro de Economía y aspirante declarado a suceder a Aznar ha sido el mismo.
Tras Esperanza, hablan Rato y Rajoy
La primera en no dudar sobre su reacción fue Esperanza Aguirre. Recordó que ella también ha sido objeto de informaciones y jamás se le ha ocurrido pensar en una conspiración. Ya este martes Rato ha dicho que “carece de fundamento” sostener que haya personas en el PP que quieran perjudicar a Alberto Ruiz Gallardón. En una breve declaración antes de participar en la reunión del Ecofin, el ministro ha apuntado que “ese tipo de acusaciones me parece que están carentes de fundamento”. Según el ministro, “no sólo Alberto Ruiz Gallardón sino el resto de los militantes del PP son extremadamente leales y solidarios unos con los otros como hemos demostrado en otras ocasiones y por tanto ese tipo de acusaciones me parece que están carentes de fundamento”.
Poco después, otro de los posibles sucesores de Aznar, Mariano Rajoy , que se resiste a un pronunciamiento más claro sobre sus propósitos, insistía en que no hay motivos para hablar de “zancadillas” a Gallardón. En declaraciones a la COPE , el vicepresidente primero ha considerado “lógico” el enfado del vicealcalde de Madrid, pero ha pedido que “no olvidemos de dónde nace esta crisis y que todos actuemos a partir de ahora con el mayor equilibrio y sensatez posible”.
Ante la pregunta de si existen “navajeos en el PP” por la sucesión de José María Aznar, respondió que “hasta donde yo sé, no”. “Creo que nosotros hemos llevado esto (la sucesión) de una manera bastante razonable y tengo la firme convicción de que lo vamos a llevar igual hasta el final. En este sentido, y a pesar de algunas cosas que salen de vez en cuando, veo que el partido está funcionando con bastante unidad y con criterio y con respeto y por tanto no es un asunto que me genere una preocupación mayor”, ha señalado.
Con mayor o menor dureza, el PP ha querido hacer llegar a Manuel Cobo que en la sucesión no hay nervios o zancadillas, ni desde los propios candidatos ni desde sus equipos como sugirió el vicealcalde. Pero el ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué –más volcado en su carrera catalana– tras considerar que "no es bueno ponerse nervioso" con la sucesión de Aznar, matizó que "hay que respetar lo que ha dicho Manuel Cobo en esos temas que le pueden afectar personalmente".
Arenas aclara quién debe ser el adversario
El secretario general del PP ha dicho que “no debemos equivocarnos”, ya que los que quieren “desgastar” al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, son “el PSOE y nuestros adversarios”, quienes pretenden introducir “cizaña” en la vida política diaria de los populares. Pero “van a pinchar en hueso”, ha señalado, ya que considera que el PP se va a mantener como una organización “cohesionada y unida”. “Y el partido va a seguir siéndolo, independientemente de que haya una declaración que sea más o menos afortunada. Y todos tenemos en ocasiones mayor o menor fortuna”, ha apuntado en referencia a las palabras de Cobo.
