
(Libertad Digital) Antonio Toro Castro, co-responsable de la trama de tráfico de dinamita que abasteció a los terroristas del 11-M –junto con su cuñado Emilio Suárez Trashorras–, ingresará de nuevo en la cárcel asturiana de Villabona. En la actualidad, el avilesino se encontraba recluido en la prisión de Valdemoro, en Madrid, tras la petición del juez Juan del Olmo de acercarle a la capital de España para someterle a distintos interrogatorios y careos.
Según el diario El Comercio, el traslado al centro penitenciario asturiano responde a los avances judiciales en el caso Pipol, una operación policial en la que la Policía se incautó, en julio de 2001, de un importante alijo de hachís, cartuchos de dinamita y detonadores, una mercancía que ponía en evidencia una oscura red de robo y venta de explosivos que las Fuerzas de Seguridad pasaron por alto. La Audiencia Provincial del Principado de Asturias ha aceptado ahora la solicitud de Toro, para ser internado en Villabona, donde pueda ser visitado por el abogado de oficio que le corresponde.
Con este nuevo traslado, Toro regresa al centro en el que ingresó tras su detención en 2001, y donde entró en contacto con el dirigente del GIA (Grupo Islámico Armado), el argelino Abdelkrim Beresmail. Un encuentro que sirvió para iniciar las relaciones entre la célula asturiana de tráfico de explosivos y los grupos islamistas que perpetraron la matanza de Atocha.
