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Monstruos que cantan

Tamara, su amigo el verdulero, la “gran hermana” Maria José Galera, Merchi la de “El bus” y otros monstruos del circo televisivo se han puesto a cantar para que la audiencia no se conforme con los gritos habituales en los programas más sensacionalistas. Animados por un afán “cultural” que les otorgue el calificativo de “artistas”, amenazan con hacerse permanentes en forma de discos compactos y cassettes para rentabilizar una gloria pasajera.

El furor por los monstruos que cantan, y por los cantantes que hacen apariciones monstruosas, inunda las “Crónicas marcianas”, los minutos de “El informal” y hasta los programas de entrevistas. En los últimos días, el devaluado programa de Inma del Moral ha tenido que echar mano de Raphael para ver si consigue recuperar un público que no se ha creído que “El rayo” le traiga ninguna novedad desde Argentina. Pero, como parece que Antena 3 siempre va a remolque, antes, en Tele 5, Boris Izaguirre ya había exprimido al cantante transmutado en actor histriónico en su versión de “Doctor Jekill y Mr. Hyde”. Boris se reconcilió con Raphael después de haber sido excesivamente irónico en el estreno de “El Anfitrión”. En una sesión en la que el viejo zorro de Linares le dio algunas lecciones sobre cómo sobrevivir, se abrazaron y firmaron la paz para ver si la parte amable de Boris hacía revivir un programa que no acaba de cuajar.

La traumática experiencia navideña que nos suele propinar TVE obligando a cantar a todos sus presentadores, se ha adelantado este año. Cualquier personaje de la tómbola rosa se quiere inmortalizar dando berridos y algunos cantantes se promocionan en programas en los que priman los intereses de las casas discográficas y los productores cinematográficos y teatrales. La parada de los monstruos canta una barbaridad en televisión. Para llamar la atención, en las cadenas generalistas el puro grito sustituye a cualquier idea.

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