El “mal de las vacas locas”, es una enfermedad con importantes repercusiones sociales y con un fuerte impacto en la opinión pública. Por lo tanto, es una preocupación de toda la sociedad, y debe serlo de todo el gobierno. Esta crisis que aparece en el horizonte no puede convertirse, en ningún caso, en un arma arrojadiza entre políticos, y mucho menos entre ministros. Y ¡ojo!, que el problema lleva camino de convertirse en un "pique" entre ministerios que puede terminar en una guerra. Los ministerios de Agricultura y Sanidad son los protagonistas de un espectáculo que comienza a ser ya un agrio enfrentamiento.
El ministro Arias Cañete ha dicho que la vaca "viva" es territorio de su ministerio, pero en el momento en que entra en el matadero pasa a ser jurisdicción de Sanidad. El negociado de Celia Villalobos, por su parte, insiste en que el control de calidad ,en muchos casos, depende de Agricultura.
No es bueno que los dos ministros se tiren los trastos a la cabeza. No estamos hablando de cuestiones políticas, ni de hacer méritos dentro del Ejecutivo. Ninguno de los dos ministros puede olvidarse de que, aquí, no está en juego su prestigio personal. Está en juego la salud pública. Por lo tanto, la primera preocupación de los dos ministerios son las medidas que se deban tomar en caso de que esta enfermedad se convierta en una realidad en España. La segunda, diseñar una campaña informativa para que los ciudadanos conozcamos correctamente los efectos reales de las vacas locas.
El gobierno debe dar una imagen clara de unidad, de trabajar en la misma dirección y de tener una permanente comunicación. Habría que poner un poco de orden. Y que los trapos sucios se laven en casa, no en público. No es un problemas de "culpas”, es una cuestión de eficacia. ¡No queremos espectáculos¡. La política ya tiene los suyos.

Agricultura vs Sanidad
Servicios
- Radarbot
- Curso
- Inversión
- Securitas
- Buena Vida
- Reloj Durcal