Menú

La crisis política de las vacas locas

Rajoy irrumpe en escena. Un poco tarde y a regañadientes, el vicepresidente político entra en juego, no en el momento más adecuado, en una crisis que ya ha marcado a los ministros de Agricultura, Sanidad y Portavoz. No deja de ser curioso que, durante la rueda de prensa ofrecida por Rajoy para presentar en sociedad el recién creado Comité Especial, no haya mencionado en ningún momento a los ministros citados ni haya querido valorar la gestión del Gobierno en esta crisis.

El Gobierno intenta tomar el timón de la crisis, en un momento en que los nervios y los ataques internos arrecian. Discusiones y tensiones. Incluso han llegado a sonar algunas amenazas de dimisión desde dentro del Ejecutivo. Torbellinos aparte, el Gobierno ha reconocido por primera vez que estamos ante un problema nacional y que como tal hay que afrontarlo. ¡Ya era hora!

El Gobierno, que ha aplicado ya la normativa comunitaria, ha intentado durante semanas que esta crisis fuera solo una crisis “técnica”. Al final, no ha conseguido evitar que entremos en una crisis “política”. Quizá, en la terquedad del Ejecutivo, por no afrontarla como algo que también tiene ribetes políticos, se explica que Rajoy haya tenido que entrar deprisa y corriendo para solucionar el desaguisado “técnico” de sus compañeros de Gabinete.

Por cierto, algo turbias están las cosas cuando el propio Rajoy ha reconocido que en su despacho se gestionarán desde ahora otras polémicas, como la del uranio empobrecido o la del submarino “Tireless”. Soluciones de emergencia para una crisis de emergencia. El Gobierno, por mucho que se empeñe, tiene entre sus manos cuestiones políticas, no solo técnicas.

Un Ejecutivo sin ritmo, ni pulso político, no puede encontrar su sitio. Y este Gobierno, quiera o no, se debe convencer de que, por encima de todo, su trabajo es principalmente político.

Servicios

  • Radarbot
  • Curso
  • Inversión
  • Securitas
  • Buena Vida
  • Reloj