En estos cinco textos, pensados inicialmente como conferencias o artículos de actualidad, Eco analiza varios temas clave hoy, y lo hace desde la sencillez que le permite una visión lúcida. Busca especialmente la comunicación primaria e intuitiva con un lector al que se le dice desde una verdad sin artilugios.
Los títulos: Pensar la guerra , El fascismo eterno , Sobre la prensa , Cuando entra en escena el otro , Las migraciones , La tolerancia y lo intolerable , indican una diversidad de intereses que sin embargo forman un todo que reflexiona sobre los soportes fundamentales de nuestra cultura: La memoria, los medios de comunicación y el cruce entre la tolerancia y los límites de la libertad en una Europa que es un continente multirracial y multicultural.
Pensar la guerra , escrito los días previos a la Guerra del Golfo (tiempo que casi parece lejano y que sin embargo se encadena tristemente a los momentos de hoy), ofrece una necesaria reflexión; cuando dice: "El mundo mira hoy la guerra con ojos diferentes de aquellos con los que podía mirarla al principio de siglo, y, si alguien hablara hoy de la belleza de la guerra...no entraría en la historia de la literatura sino de la psiquiatría", sabemos que el mundo parece otro mundo. Finalmente dice que es necesario anunciar la necesidad de un tabú acerca de hacer la guerra. Pide proclamar la imposibilidad de la guerra. Así que demanda un detenimiento el deber intelectual de entender el propio tiempo.
En El fascismo etermo , introduce un breve apunte bibliográfico sincero acerca de su vinculación infantil a medios fascistas y propone "No olvidemos", aunque centrada especialmente en el fenómeno italiano, tiene una visión amplia que permite generalizar su análisis; sin embargo, no sucede lo mismo en Sobre la prensa , que enumera casos locales; aunque hay que destacar sus opiniones sobre la prensa actual en relación con la televisión, sobre todo acerca de la información y la invasión del amarillismo, la presión de los medios y su relación con la cultura ( por ejemplo las entrevistas que en realidad son promociones) que se convierte también en mercado. Sería interesante algo similar acerca de la prensa en nuestro país. Porque la falta de reflexión y autoanálisis impide el crecimiento y lo que no aumenta se disminuye. Propone que los periódicos busquen también informar de gran parte del mundo porque, "Hay millones y millones de personas que nos deben importar a nosotros(...),porque su crecimiento y de su crisis depende el futuro de nuestra sociedad". Así, en una carta a Carlo María Martini, Cuando entra en escena el otro , fundamenta su "religiosidad laica".
Y finalmente en Las migraciones, la tolerancia y lo intolerable , nos sirve de apoyo para pensar el hoy. Diferencia entre inmigraciones y migraciones, las inmigraciones pueden controlarse políticamente, no así las migraciones que son como fenómenos naturales. Señala el peligro de los fundamentalismos, pero también los de la intolerancia, "Europa será un continente mutirracial...Esta confrontación (o choque) de culturas podrá tener resultados sangrientos." Pero a pesar de esto dice que: "Aceptar lo intolerable pone en cuestión nuestra misma identidad. Hay que asumir la responsabilidad de decidir qué es intolerable y después actuar, dispuestos a pagar el precio de error". En el siglo pasado el Holocausto golpeó la conciencia occidental que desde entonces no puede sustraerse a su responsabilidad. Por eso cuando aparece un inaudito hasta ahora intolerable, el umbral de la intolerancia ya no es el que fijan las antiguas leyes. Precisamente aquí encontramos la gran actualidad de su propuesta que invita a detenernos y pensar nuestra nueva realidad que no necesita de rápidas opiniones sino de un profundo análisis, para encontrar el equilibrio entre vivir en libertad y leyes que detengan lo intolerable, aquello que puede destruir los propios fundamentos de la libertad.
Umberto Eco, Cinco escritos morales , Editorial Lumen Debolsillo.
