El último viernes del mes de octubre nos ha dejado como recuerdo un desayuno algo convulsivo. Entre tostada y tostada, entre café y café, al hojear la prensa, ¡oh sorpresa! nos hemos encontrado al presidente Aznar corriendo. ¡El presidente corre! Y por lo que parece, eso es noticia ahora en España.
En la mayoría de los grandes periódicos nacionales y en toda la prensa deportiva ha aparecido, con una notable generosidad tipográfica, el presidente Aznar, casi de madrugada, corriendo por los jardines del Palacio de La Moncloa acompañado de dos grandes campeones, que están ya camino de la retirada, como son Abel Antón y Martín Fiz.
Y uno se pregunta, ¿qué habrán hecho estos dos magníficos corredores para estar en el Palacio de La Moncloa a las siete de la mañana? ¿Que error habrán cometido para padecer esto? Mejor dicho, ¿alguien les ha consultado participar en esta operación de pura propaganda, en la que el presidente Aznar aparece como un ciudadano de carne y hueso?
Este estilo, esta fabricación artificial de una noticia que nunca existió, era algo novedoso, incluso interesante, en el año 96, cuando José María Aznar llegaba a La Moncloa sustituyendo a un decadente González. Entonces, que un presiente del Gobierno fuera al teatro, leyera poesía o hiciera deporte tenía una fuerte dosis de novedad. Pero seis años después, fabricar "fotos-noticia" ya no tiene mucho sentido político. Recuperar viejas estrategias de la "época Rodríguez" se nos antoja algo trasnochado. A tiempos nuevos, reacciones nuevas. ¿ O es que quizá en el Ministerio del Portavoz recuerdan con nostalgia a un Miguel Ángel Rodríguez que, por lo menos, tenía ideas?
A estas alturas de la película, el ciudadano no reclama de José María Aznar que se presente como una persona de carne y hueso, lo que le piden es que se decida a reconocer que su Gobierno necesita un cambio profundo, necesita un impulso político. Aznar corriendo ya no transmite nada. Lo que ahora hace falta es otra cosa: decisión, capacidad de reacción y caras nuevas.
No es casualidad el "susto" matutino que han sufrido muchos ciudadanos al abrir la prensa y toparse con la imagen de Aznar corriendo, una fotografía que venía acompañada por una apostilla general: "el presidente se encuentra en muy buena forma". ¡Qué insistencia tan llamativa en demostrar el buen estado de salud de Aznar! O es que, ¿quizá lo que han querido transmitir es que, como Antón y Fiz, está también camino de la retirada? No sé de quién ha sido la idea de la "fotito", pero sinceramente no ha sido nada brillante.
