Menú

La imbecilidad de Lagos

La última compra de armamento por parte del Gobierno chileno ha generado cierto malestar en la región y particularmente en el Perú.
No soy antichileno, a pesar de que a mi generación (los que nacimos en los sesentas) se le inculcó en el colegio y en la casa sentimientos revanchistas contra el vecino sureño por la Guerra del Pacífico. Pero la compra millonaria de armamentos (12 aviones cazabombarderos F-16 por más de 600 millones de dólares, 130 tanques Leopard alemanes y sofisticados submarinos Scorpene) no es una noticia que contribuye a restañar heridas en el Perú.

El gesto bravucón del presidente chileno Ricardo Lagos ha reabierto llagas que ya estaban cerradas, ha resucitado penosos recuerdos que ya habían sido olvidados. Nos ha hecho rememorar, por ejemplo, el gran complejo de inferioridad que tenían los chilenos frente a los peruanos.

Perú fue, como se sabe, el más opulento y poderoso virreinato de España, mientras que Chile era tan sólo una dependencia. Lima era la capital de América del Sur, más importante que Madrid, mientras que Santiago era prácticamente un villorrio. Cusco era la Roma de los Andes, mientras que la geografía chilena era tan ‘fome’ (aburrida, en jerga chilena) como sus habitantes.

Chile, país miserable y de suelo áspero, supo salir adelante, con energía, a pesar de ser una tripa en el mapa y un país sin tradiciones coloridas como el Perú. ¿Cómo lo hizo? Quizás porque el chileno es más nacionalista y agresivo que el peruano, y siempre se creyó que tenía el derecho natural de ser un país más grande de lo que en realidad era. Mientras, el peruano, burgués y comodón, desorganizado y caótico, dividido en castas y sin exigente moral política (no hemos cambiado nada, por si acaso), sensualizado y con un clima que no sólo acojuda a los microbios sino, como decían Unanue y Humboldt, transforma a los perros en los más suaves y mansos del planeta, se quedó dormido cuando los chilenos velaban y esperaban el momento preciso para saltar y mordernos el pescuezo.

Al final pasó lo que todos conocemos. Como lo describe bien el español Rufino Blanco-Fombona en un libro de 1915, ‘Chile, frío, calculista, sin un instante de flaqueza ni de piedad, sordo a cuanto no fuera su interés presente y futuro (...) mutiló al Perú cercenándole provincias ricas en salitre y guano, provincias que, aparte la importancia geográfica, política y sentimental, representaban para el Perú un enorme valor económico’.

La guerra acabó en 1884 y los chilenos partieron llevándose jirones de tierra peruana. La guerra nos sumió en el dolor y el estupor, destruyó nuestra economía, violó a nuestras mujeres, mató a nuestros mejores hombres, nos hizo sentir vencidos e impotentes, nos arrancó lágrimas amargas y nos dejó exánimes y sin vitalidad. ‘Nuestras pequeñeces de campanario’, al decir de Manuel Gonzáles Prada, nos hicieron perder ante un pigmeo codicioso que nos aborrecía. Muy aguerrido, pero pigmeo al fin y al cabo.

Hoy día Chile sigue siendo una tripa, pero es la estrella de la región. Pese a sus conflictos internos, el pueblo chileno se convirtió en una pequeña potencia por su audacia, su homogeneidad, su ambición y, más tarde, por su apuesta por la economía de mercado. Bien por los chilenos. Los peruanos, por el contrario, nunca nos pudimos recuperar y nos convertimos, al revés, en el Chile de hace dos siglos.

No creo en las guerras, pero lo que ha hecho el gobierno de Chile va a suscitar que los militares peruanos tengan la excusa perfecta para aspirar a un rearme y a un intento de legitimación (ya lo están haciendo). Mal favor el que nos hacen, no sólo a nosotros sino a toda la América del Sur.

Por lo pronto, me da gusto saber que hay chilenos que piensan igual que yo. Creen que Lagos es un imbécil al dejarse persuadir por sus asesores militares, intrigantes profesionales y artistas en sembrar desconfianza entre sus vecinos, y advierten que sus nuevos juguetes bélicos no contribuyen en nada a la paz de la región.

Pedro Salinas es periodista peruano.

© www.libertaddigital.com 2002
Todos los derechos reservados

Titulares de Libertad Digital
Suscríbase ahora para recibir nuestros titulares cómodamente cada mañana en su correo electrónico. Le contamos lo que necesita saber para estar al día.

  
!-->

En Internacional

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj