Aunque israelíes y palestinos han entablado conversaciones y las Naciones Unidas han pedido de nuevo la retirada israelí de ciudades palestinas, pocos esperan desde aquí un cese en la espiral de violencia con mazazos israelíes cada vez más demoledores.
Tal vez porque, aunque es una violencia horrenda, humana y moralmente, Israel presenta una lógica militar impecable, argumentando que la guerrilla no proviene de su propio país, sino que es víctima de los ataques de otra nación, por mucho que Israel no reconozca la nación palestina.
Es una guerrilla muy peculiar, sin antecedentes en este o el pasado siglo, y que permite al Gobierno de Sharon acciones que les estaban vedadas a Alemania contra los terroristas de la RAF (Fracción Ejército Rojo), a Inglaterra contra el IRA en el Ulster o a Italia contra las Brigadas Rojas.
No hay hoy en día ningún país del mundo civilizado capaz de represalias militares de gran envergadura contra la propia población, pero cuando las incursiones guerrilleras las cometen ciudadanos de otra nación, organizados y dirigidos por sus entidades políticas, la situación cambia: Sharon, después de reducir y reprimir al máximo el ente político palestino, todavía se permite hablar de un enfrentamiento entre dos naciones, lo que el ejército israelí aprovecha muy consciente y metódicamente al tomar represalias contra “extranjeros”.
Además, a diferencia de las demás naciones que han tenido y tienen conflictos terroristas o guerrilleros, Israel dispone de una excelente información secreta acerca de las estructuras y organización de los grupos guerrilleros que hostigan a su población pero, aunque puede golpear los centros vitales palestinos, la fórmula de Sharon no aporta una solución fulminante y la victoria militar, que a la larga parece garantizada, no puede ser total porque el planteamiento político del problema palestino excluye una paz real.
Entretanto, los terroristas palestinos pueden desarrollar nuevas tácticas y estrategias al tiempo que las presiones políticas internacionales van creciendo y podrían obligar a Israel a dejar sin acabar su programa de aniquilar los focos y los responsables de la resistencia palestina.

Resultados imprevisibles
En Portada
Servicios
- Radarbot
- Curso
- Inversión
- Securitas
- Buena Vida
- Reloj Durcal