Menú

Un error que alimenta la duda

Que la oposición intenta sacar rentabilidad política del caso del “Prestige” no se le escapa a casi nadie. Sus actuaciones hasta este momento, con cambios de rumbo, cargadas de críticas políticas, carentes de solvencia y vacías de ideas, así lo evidencian. Por tanto, hay que ver desde cierta perspectiva sus planteamientos. Más, si tenemos en cuenta que se ha subido a un carro que no es el suyo, aprovechando una vez más la coyuntura para restar credibilidad al Gobierno y machacar de paso a un posible sucesor de Aznar. Su petición al presidente del Gobierno de una reunión de todos los grupos, solicitud coherente y razonable, se queda en mera apariencia al sumarse al grupo Prisa y acusar a Rajoy de mentir.

A estas alturas, no nos podemos creer que el vicepresidente haya sido tan osado e inconsciente como para mentir, en un intento de tapar ciertas equivocaciones. Seria un desacierto, un desatino que el Ejecutivo –parece consciente de ello– no se puede permitir. Ahora bien, tras la descoordinación con la que ha actuado el Gobierno, y que creíamos ya superada, el “lapsus” de Rajoy al cambiar las fechas se convierte en otra señal, cuando menos, de la precipitación del Ejecutivo. Que el coordinador del gabinete de crisis confunda una fecha no tendría mayor trascendencia si hubiera sido el único error. Después de todo lo ocurrido, son más que razonables las dudas sobre el conocimiento y control del vicepresidente en esta crisis.

Pero no se pueden tener esos despistes. Aunque alguien los haya escrito, esos datos incorrectos, ese descuido chirría a cualquiera que haya seguido la catástrofe del “Prestige”. Mucho más si viene de quien se encarga de coordinar las soluciones.

0
comentarios

Servicios

  • Radarbot
  • Curso
  • Inversión
  • Securitas
  • Buena Vida
  • Reloj Durcal