La sesión que se ha vivido esta tarde en el Congreso de los Diputados ha sido dura e intensa. Posiblemente una de las más complicadas de la presente legislatura, en ella se ha vivido un claro salto cualitativo en la dialéctica parlamentaria. Se ha ido de la tensión al rencor, pasando por la crispación. Se ha entrado en una dinámica peligrosa políticamente y dudosamente eficaz para la Oposición en el terreno electoral.
Para empezar, ha quedado una cosa clara para todos, que ya no se oculta por ninguna de las dos partes afectadas. El PSOE e IU comparten estrategias y doctrina, en lo político y en lo electoral. Ya no les importa ir de la mano en público y en privado. A partir de ahora, veremos, sin duda, nuevas formas de actuación que afectarán a las dos formaciones políticas y que van a tener importantes repercusiones. El PSOE e IU, en un profundo ataque de amnesia, se han lanzado a repetir una coalición electoral que fue un sonoro fracaso en las últimas generales.
Además, de este nuevo debate parlamentario habrá que decir que Rodríguez Zapatero ha entrado de lleno en la dinámica de la crispación. Hasta ahora tiraba la piedra y escondía la mano. Jugaba fuerte en un primer momento para bajar después el tono. Amagaba fuerte, para después esconderse. Pero ya ha entrado en una estrategia de complicada rectificación. Primero fomentó la tensión, luego pasó a alimentar la crispación y ahora ya ha entrado de lleno en el rencor.
Rodríguez Zapatero ha recurrido, esta vez, a la hemeroteca; buscando asustar al presidente Aznar, ha leído titulares de hace diez años del entonces líder del PP, con unos modos que parecían descubrir un gran tesoro. Pero su media verdad ha sido su mejor trampa. Zapatero ha evitado recordar los procesos judiciales de entonces, la guerra sucia y la irrupción del amiguismo y de la corrupción que derrumbaron al PSOE de González. Y ahora la situación es bien diferente.
Con todo este revuelto dialéctico, tanto Zapatero como Llamazares se han olvidado de que los ataques a sedes del PP y los reventones de actos públicos de los populares es el fruto que están recogiendo por haber azuzado a la ciudadanía española durante semanas. "Utilizando" la guerra de Irak, desde el PSOE e IU, se han lanzado como caballos desbocados por una "tajada" electoral que parecía cerca. Pero se han olvidado de que estas "tajadas" son por encima de todo, puro espejismo. Cuando hay rencor como último recurso, es que las cosas no van tan bien como dicen. Y el PSOE, que ha tomado esa dirección, al final se puede encontrar el precipicio de la derrota electoral.

De la tensión al rencor
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