Cómo no: El viaje de Bush a Europa, precedido de una buena campaña diplomática americana, ha despertado los buenos instintos “progres” europeos. Así, los media más cualificados, a la vez que piden a Europa que no pierda esta oportunidad, le recomiendan a Bush que haga algún “gesto” de acercamiento: El Financial Times, por ejemplo, editorializaba ayer, sesudamente, que “Co-operation means doing, not just talking. The US should re-engage on climate change…and stop undercutting European diplomacy with Iran”. En otras palabras, que sí, que Europa no debe perder la oportunidad... de exigir ciertas condiciones a Bush.
¿Es esto realista? ¿En nombre de que superioridad moral o material puede Europa exigirle a Bush que se acerque al protocolo de Kioto, o se ponga a su rebufo en el contencioso con Irán? Europa, desgraciadamente, no tiene ningún liderazgo en Economía y Seguridad como para que exigir condiciones. Por supuesto que EEUU necesita a Europa, pero mucho menos que Europa a EEUU. Por fortuna, éste último es un país tan eficiente que con un 4 por ciento del PIB mantiene un ejército que hoy nos protege a todos, sea esto o no reconocido (parece que lo electoralmente rentable es decir lo contrario). Sin embargo, no deja de ser un peso económico que sería bueno compartir entre aliados; los aliados son, por el contrario, cada vez más arrogantes. Si Europa quiere no perder el último tren, debería informar abiertamente a sus ciudadanos del déficit de seguridad creciente que ensombrece nuestro futuro. Eso no sería más que un primer paso. A los europeos nos han hecho creer que la Constitución es la culminación de un proceso tras el cual seremos “potencia alternativa”.
Desgraciadamente, tras a este disparate hay cada vez más crédulos que desean sobrepasar a EEUU. Se usan las cifras de población y PIB para enfatuarnos de que, efectivamente, al menos en eso estamos por encima. Pero, sin salirnos de estos baremos, miremos la productividad, la flexibilidad (a la que difícilmente llegaremos) y, sobre todo, las proyecciones demográficas, para ver que Europa empieza a decaer (o empezó hace años), mientras a EEUU aún le quedan años de pujanza. Esto supone un bache económico creciente.
